"¿Cree usted que si lo pudiera decir con unas cuantas palabras, me tomaría el enorme y brutal trabajo de bailarlo?" (Isadora Duncan)
Mostrando las entradas con la etiqueta la soledad. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta la soledad. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de mayo de 2011

Slipstream

Además del sueño recurrente del que me despierto afiebrada porque tengo la boca ahíta de alfileres con las puntas hacia afuera, sufro de otro que es aventurarme por calles desconocidas y perderme aunque todo me resulte familiar. A veces tienen total sentido estos sueños. Estos últimos días, sobre todo el segundo. Me pasan demasiadas cosas que me es imposible procesar. Quiero y no puedo acomodarlas en mi mente, entenderlas y obrar en consecuencia y con orden, lógica y sensatez.

En esta breve temporada me visitó mi caballero andante. Su armadura es flexible pero huele bien, su espada me traspasa, sus palabras me serenan. Su abrazo me da paz y amor. Todavía no me decido si soy muy cobarde o muy sensata.

Pero entonces me decido por no hacerme caso y fluir. Y ver qué me depara el destino, sin querer que éste se ajuste a lo que yo quiera.

martes, 2 de febrero de 2010

Alto Verano -- otra vez

Esta temporada del año para mí es siempre un poco rara. Recién vuelvo de vacaciones, durante las cuales se supone que uno descansa y se diverte. Lo segundo no siempre. Y debería forzar la descripción para calificar mi corto veraneo de divertido. Eso sí, descansé. Un poco

Pero volver a la gran urbe, que el ritmo sea lento, tedioso y pegajoso no me ayuda a encarar el año. Además es muy temprano para encararlo con bríos. No me dieron ganas aún de hacer mi listita de "dos and don'ts", ni tan siquiera.

Durante esta luna más se me da, a fuerza de sentirme aburrida y ansiosa, hacer macanas. Por ejemplo pasar revista de mis antiguos flings. Hoy almorcé con Alito grande. Alito es un muchachote tano y vehemente con quien somos amigos desde hace casi una docena de años. Tuvimos privilegios pero hace años nos respetamos -- demasiado. Estaba tan buenmozo con su pelo algo largo y peinado para atrás... Mantuvimos un almuerzo interesante, intenso, donde no nos dijimos nada de lo que pensabamos, en aras de la civilidad.

Lo bueno es que me subió un poco la bilirrubina y por ahí me entusiasmo y me pongo un poco a tono a ver si encuentro un huesito o más bien un fémur que me mantenga entretenida por tiempo indeterminado.

martes, 2 de junio de 2009

El movimiento se demuestra andando


Mi estado se parece a una densa neblina interior que ciega todo lo que no esté inmediatamente debajo de mi nariz, de mis ojos, mucho más allá de la punta de las yemas de mis dedos o todo aquello que no sea indispensable y totalmente necesario. No encuentro motivación ni energía para encarar la escultura o la pintura, el canto o escribir un poco, el yoga. Sólo apenas la vida social indispensable para no transformarme en una total misántropa. Mucha taciturnidad. Bastante dificultad para comunicarme. Quizá este estado sea el que reflejan mis dos sueños recurrentes más antiguos: ese donde tengo alfileres en la boca como si fuera un alfiletero (y no me dejan hablar) (¿porque sino hieren?) y el sueño que soy un monstruo mutante, igual que todos los demás, pero los demás mutan en grupos homogéneos y yo no me parezco a ninguno.

No sé si quiero todavía disipar la bruma algo morbosa y mirar para adelante y también para atrás. No se si ya reuní suficientes fuerzas. Me parece que me falta un poco.

Pero hace un par de días me siento sensiblemente mejor. ¿Será? El Otoño casi siempre me sienta bien. Sobre todo si es soleado.