martes, 1 de enero de 2013
Doce Uvas
Neura du jour: And Now What, Corazón, De Ahora En Más, Disgresiones, El Arte, El placer, El Tiempo, Estaba Pensando, Hombres, just freaking do it, Work Work Work, Zipped
lunes, 2 de mayo de 2011
Slipstream
Además del sueño recurrente del que me despierto afiebrada porque tengo la boca ahíta de alfileres con las puntas hacia afuera, sufro de otro que es aventurarme por calles desconocidas y perderme aunque todo me resulte familiar. A veces tienen total sentido estos sueños. Estos últimos días, sobre todo el segundo. Me pasan demasiadas cosas que me es imposible procesar. Quiero y no puedo acomodarlas en mi mente, entenderlas y obrar en consecuencia y con orden, lógica y sensatez.
En esta breve temporada me visitó mi caballero andante. Su armadura es flexible pero huele bien, su espada me traspasa, sus palabras me serenan. Su abrazo me da paz y amor. Todavía no me decido si soy muy cobarde o muy sensata.
Pero entonces me decido por no hacerme caso y fluir. Y ver qué me depara el destino, sin querer que éste se ajuste a lo que yo quiera.
Neura du jour: Aventuras, Corazón, De Ahora En Más, el miedo, El placer, El Tiempo, Eventos, Hombres, la soledad, Las Estaciones, Living Around The World, outings
viernes, 17 de diciembre de 2010
Solsticio de Diciembre en el Hemisferio Sur
La proximidad del solsticio de verano no me sienta muy bien. Seguro porque el sol gira como un loco sin ponerse en el polo sur. Mejor dicho: me sentaría mucho mejor si no estuviera yo donde casi siempre me encuentra, sin poder hacer mucho por evitarlo. Este año voy a variar un poco (seguir variando) mis costumbres. Mi intento de tomarme las cosas con más calma y que todo me resbale más ha mostrado pequeños pero alegres frutos. Ahora el año termina y ha sido arduo pero con algunos frutos más o menos notables y puedo relajarme al menos mentalmente y hacer la plancha, al menos mentalmente.
Que es lo que pienso hacer a partir de ahora mismo.
jueves, 26 de agosto de 2010
Tail Wind
Algo cambió o está cambiando. Los clichés por previsibles no son menos ciertos. Después de grandes cambios ó crisis, una vez que una puede sacar la cabeza del agua y despues de recuperar el aire y volver a respirar normalmente, hasta relajadamente, cosas buenas empiezan a suceder.
A veces me veo tan lerda por no ver o aceptar las cosas antes - incluso cuando hacerlo me reportaría un inmediato beneficio!
Anyway. Despues de una temporadita en el infierno de nuevo me siento 'quite myself again'. Tengo energía, inspiración, y cierto valor para encarar cosas. Y de encararlas con menos angustia.
Quizá es la aproximación inexorable de mi cumpleaños número cincuenta.
Neura du jour: Aventuras, el consuelo, El placer, El Tiempo, Estaba Pensando, Me Siento Bien, Yo me amo
jueves, 3 de junio de 2010
Virazón
Dicen que los extremos se atraen. Siempre fui amiga de los extremos y de las atracciones irremediables. En esta temporada pasé, sin solución de continuidad, de sentirme casi miserable, a no poder creer que mi suerte podría llegar a cambiar tan radicalmente. Las uvas están verdes, pero las perspectivas son tan buenas, que me invade simultáneamente un miedo pánico de que esto sea fruto de mi poderosísima imaginación.
Neura du jour: Aventuras, Corazón, De Ahora En Más, el consuelo, el miedo, El placer, El Tiempo, Hombres, la esperanza, La Inspiración, Viajes Estelares
martes, 2 de junio de 2009
El movimiento se demuestra andando

Mi estado se parece a una densa neblina interior que ciega todo lo que no esté inmediatamente debajo de mi nariz, de mis ojos, mucho más allá de la punta de las yemas de mis dedos o todo aquello que no sea indispensable y totalmente necesario. No encuentro motivación ni energía para encarar la escultura o la pintura, el canto o escribir un poco, el yoga. Sólo apenas la vida social indispensable para no transformarme en una total misántropa. Mucha taciturnidad. Bastante dificultad para comunicarme. Quizá este estado sea el que reflejan mis dos sueños recurrentes más antiguos: ese donde tengo alfileres en la boca como si fuera un alfiletero (y no me dejan hablar) (¿porque sino hieren?) y el sueño que soy un monstruo mutante, igual que todos los demás, pero los demás mutan en grupos homogéneos y yo no me parezco a ninguno.
No sé si quiero todavía disipar la bruma algo morbosa y mirar para adelante y también para atrás. No se si ya reuní suficientes fuerzas. Me parece que me falta un poco.
Pero hace un par de días me siento sensiblemente mejor. ¿Será? El Otoño casi siempre me sienta bien. Sobre todo si es soleado.
miércoles, 22 de abril de 2009
Full Circle

Como dice Mixmi, cuando una persona muere, las otras ocupan su lugar. No sé a quien cita, si acaso. Pero hoy seguí un impulso más o menos irracional, como casi siempre sucede cuando hago cosas buenas, y llegué a casa despues de un día demasiado largo de trabajo, en el cual consumí tanta adrenalina en la primera hora del día, que se me hizo casi insoportable.
Llegué a casa, entonces, abrí la heladera (esa que mi querido amigo P. me heredó forzosamente cuando se fue a vivir a Londinium) y saqué los 2 (?) kilos de ciruelas, los puse en la olla de presión (también legado de P.) la llené de azúcar y agua y así cerró el círculo aquel que empezaba "cuando sea vieja quiero ser como mi abuela", aquella abuela que todo lo que tocaba lo transformaba en algo bello o útil más siempre maravilloso.
Veremos si sale compota, mermelada o dulce. El resultado es lo de menos.
jueves, 16 de abril de 2009
Riada
Pareciera que las aguas se van aquietando. Fue demoledor. Nunca me sentí así, o casi. Las obligaciones de la vida lentamente nos fuerzan a volver a poner los pies sobre la tierra.
Una sola cosa tiene positivo el dolor de lo inexorable. Y es la íntima convicción de que hay cosas que no son más para siempre. Nunca volverán.
Me llevo mejor con la certeza que con la duda.
Neura du jour: el consuelo, el dolor, el miedo, El Tiempo, Todo Sobre Mi Madre, What The **** Do We Know
sábado, 14 de marzo de 2009
Hoy tiré viejas hojas/de esas que hablaban del pasado....
Ayer fuimos una vez más a la casa de nuestra madre. El objetivo buscar documentos y avanzar en empezar a vaciar la casa. Todo transcurrió fluidamente hasta que me topé con el cajón del material de traducción. Era una traductora pública y había trabajado en grandes empresas, casi todas industrias bastante pesadas y duras, desde dragado de puertos, hasta centrales nucleares, pasando por un mundial, varios estudios de abogados, lineas aéreas, agencias de noticias internacinonales...
Me tomó por sorpresa encontrar, en la pila de glosarios, un cuaderno con notas manuscritas. Toparme con su caligrafía alta, algo apretada, un poco torneada, orgullosa y esmerada, fue como si me hubiese caido un meteorito en la cabeza. Quizá asociaba a mi madre a la traductora, por sobre todos sus otros roles de madre, esposa, amiga (de los demas), persona sociable, etc. etc.
Creo que la definió su manera de entregarse a su vida con pasión y sentido de la tragedia abrevadas en su amado Wagner y sus obras. Muchas veces pienso que era una persona que difícilmente se la pudiese considerar indiferente. Se arrojaba con pasión a las cosas que encaraba. A su trabajo, a la risa, a cuidar a su marido enfermo y convalesciente como si fuera una heroína de las peliculas del año 5O - como esas enfermeras que curaban a los soldados de guerra con un sentido muy romántico del amor y del dolor. Creo que la definió su honestidad. Brutal. Radical. Extrema.
Neura du jour: el dolor, El Género, El Tiempo, la educación, Las Estaciones, Todo Sobre Mi Madre
domingo, 1 de febrero de 2009
Pivot
Conversando con mi peor es nada, caí en la cuenta de que este año fue entre nefasto y funesto.
Se murió mi madre.
Mi amigo del alma A., se volvió a la madre patria.
Mi primo del alma C. se volvió a país del norte.
Mi primo del corazón, R., pateó el sulky y se fue al Caribe a vivir.
Y ahora, para colmo de los colmos, mi amigo del alma, mi corazón compañero, la luz de mis ojos y mi angel de la guarda pateó la moto y se va con la rubia Albión.
Como para no estar en una crisis ciática. Lo mínimo que me puede pasar. Y todo esto, casi sin vacaciones. Practicamente.
Tengo tantas cosas en la cabeza que no sé por dónde empezar a escribir.
Bueno, digamos que habiendo transcurrido el primer mes de un nuevo año puedo dar por comenzada la temporada bloggistica y empezar a desagotar. Claro, siendo la principal motivación la necesidad de metabolizar algunas cosas so riesgo de reventar en mil pedazos.
Neura du jour: Corazón, el dolor, El Tiempo, Hombres, mis amigos, momentos aciagos, Virtual Insanity, Zipped
martes, 30 de diciembre de 2008
lunes, 1 de diciembre de 2008
A Mí la Lluvia (Gracias otra vez más Antonio)
Si me pidieran una lista de adjetivos que describiesen cómo me siento, incluiría estos:
confundida
alienada
cansada
estresada
cansada
dolorida
cansada
aburrida
paralizada
indiferente
aislada
disociada
aturdida
¡Pero qué lindo combo!
miércoles, 29 de octubre de 2008
Sin Whisky (que no tomo) (aún), ni faso.
El Solitario de Perelandra, comentador inopinado y reciente, bien supo provocar mi pluma (o mi teclado, lo que es lo mismo) pidiéndome que hable de mi abuela.
Mi abuela paterna fue fascinante y entrañable en partes iguales. Era una mujer de estatura justa. Justa para escaparle a aquello de petisa. No era muy alta, no. No sé si era especialmente bella, aunque decididamente era más bella que fea. Tenía unos ojos amarillos y unas piernas macetonas. Era más bien culona y tenía una nariz y labios finitos, todo lo cual heredé. Era una especie de maga que transformaba todo lo que había a su paso. En la famosa estancia que ocupa el lugar de mi parnaso ideal, había frutales, árboles añosos y nobles, una huerta alguna vez, un matorral de boisamberris como les decíamos de chicos. Alguna vez hubo ruibarbo. Ella todos los fines de verano recolectaba en una canasta de mimbre los higos, ciruelas, manzanas, caquis que tanto le gustaban y hacía mermeladas y conservas. Durante horas hervía frutas y azúcares en grandes ollas de puchero en un pequeño office que quedaba en un paso de atrás adelante de la insigne casa con forma de 'U'. Además en el jardín que quedaba en el centro de la 'U' hay un aljibe de mármol blanco, y hierro forjado, con un balde lleno de tacos de reina con cuyas hojas a veces hacía un mojito de mayonesa para ponerle a las tostadas que luego se tomaban 'los grandes' con los copetines. A mi abuela le encantaba el Gancia. Era una mujer que disfrutaba mucho de las cosas aunque era también bastante medida, sobria. Cuando llegaba la temporada señalada se la veía temprano o a la hora del ocaso dando vueltas alrededor de sus rosas. Las podaba, injertaba, fumigaba (con su delantal, sus guantes de cuero, su sombrerito y su calzado ad-hoc). Era algo que se tomaba con mucha seriedad. Y pronto después su vergel compensaba sus cuidados con unas rosas tan lindas como nunca más vi en mi vida. Decían de ella que tenía hormigas en el culo. Y la verdad es que raramente estaba ociosa, a menos que el ocio implicara sentarse con sus queridos a oírlos, hablarles… Derrochaba amor y cariños, aunque también hacía sus brutales diferencias. Creo que conmigo por ser la hija mayor de su hijo mayor tenía una debilidad mal disimulada. Yo francamente la adoraba. Pero sus 30 y pico de nietos la adoraban por igual. Otro recuerdo imborrable de mi abuela era verla andar en bicicleta a la edad que muchas mujeres están muertas, y cuando me pasaba a buscar en su Fitito celeste que, para mí, entonces, era el colmo del glamour.
Antes de que mi abuela viviera en esta famosa casa, su madre, la antigua bisabuela regia, y sus muchos hijos habían vivido y veraneado allí durante muy largo tiempo. Recuerdo que en el cuarto del medio estaba Tío L y su mujer I. Me encantaba verlo al tío L sentado en las sillas de playa que ahora les dicen de director, a la sombra de una Santa Rita ofensivamente fucsia. En el cuarto de la punta, moraba el tío H, con sus camisolas, patines de cuatro ruedas, y amigos actores que para nosotros entonces algo eran extravagantes aunque definitivamente excitantes. Quizá de los hermanos de mi abuela sobresalía la tía MariaK, creo que su única hermana mujer, con quien se complementaban súper bien. Era esta tía muy alegre, le encantaba divertirse, disfrazarse, organizar fiestas, poner mesas con todos los objetos bellos posibles, y siempre alentándonos a disfrutar de las cosas 'mientras haya'. Muchos veranos me mandaban a su casa en un campo vecino, con el pretexto de que estudiara historia con mi prima su nieta de mi edad, yo vaga y ella medio tronca. Mi abuela tenía en común con sus hermanos una cierta facilidad y felicidad de vivir, en un sentido que hoy para mí es casi extraño. Cuesta encontrar gente que viva tan bien, tan en armonía con todo, en una vida tan luminosa, llena de color, perfumes, sensaciones agradables. Mi abuela solía decir -como en un oscuro e insensato presagio- que tenía miedo de ser tan feliz.
Los veranos eran virtualmente eternos (mi padre nos pasaba a buscar por el colegio el último día de clases, con los uniformes puestos, y nos cambiábamos en el auto camino al campo) donde pasábamos de un campo al de al lado visitando parientes y más parientes. Volvíamos a la civilización, al colegio y a la ciudad prácticamente salvajes, pero habiendo vivido una vida soñada. Fui muy afortunada de haber tenido una infancia así.
Otro lujo privado que teníamos ella y yo eran los domingos en que me iba a dormir a su casa en Buenos Aires, no sé bien el motivo más allá de que a ella le gustaría mi compañía, pero en teoría era porque me quedaba cerca del colegio. Disfrutaba despertarme e ir a desayunar el café instantáneo que en principio, odiaba. Hasta eso provocaba ella.
Hasta aquí todos recuerdos gozosos.
Como la vida es tan rara, unos lustros más tarde todo cambió. Los detalles no los quiero recordar. Mi abuela pareció decir adiós mentalmente, y desconectarse ipso facto, y murió hace poco, después de muchos, muchos años de convalecer de parkinson, demencia senil y otras porquerías.
Neura du jour: El Tiempo, La Inspiración, Las Estaciones, mi abuela, Mi Infancia y Mis recuerdos, Mis Abuelas, placeres, vacaciones
lunes, 29 de septiembre de 2008
Se Fue Para Siempre
El viernes, mientras trabajaba, me llamó mi hermano más grande con urgencia. Los cuatro nos dirigimos tan rápido como pudimos, y no llegamos a verla una vez más con vida. Nos hicieron esperar. Lloramos. Soportamos el golpe juntos. No quiero recordar o relatar detalles.
Me gusta pensar que el día 26, el día anterior al 27, que era el día que cumplía años nuestro padre, él la vino a buscar para festejar juntos de nuevo, después de 30 años exactos. Me gusta pensar que quizá podrían estar tomándose unos gin&tonics bailando boleros al son de Tito Puente, o la Sonora Matancera. Amarraditos. Como los ví tantas veces cuando me levantaba para ir al colegio, y ya con el uniforme y debidamente desayunada, bajaba a despedirme antes de irme a clase, y los encontraba bailando lento a las primeras horas del día, estirando una velada magnífica hasta lo increíble.
jueves, 18 de septiembre de 2008
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Demasiada Pena
Hacen 90 días de lucha a brazo partido por la salud de nuestra madre.
Los detalles no valen la pena mencionarlos porque son demasiado tristes.
Las resistencias de todos se minan. El dolor es inmenso. La impotencia, directamente proporcional. Los recusos se agostan. La esperanza es esquiva. El futuro es incierto. La angustia es omnipresente. El miedo es agobiante. La dirección de los acontecimientos, impredecible. La fe, menguante.
La gente acompaña. A veces aconseja. A veces irrita.
Camino con una infinita pesadumbre. Me siento vulnerable al extremo. Y no veo la salida. Ni una pequeña luz. Aunque mi mente en el trasfondo sostenga que algo bueno puede pasar en algún momento.
sábado, 9 de agosto de 2008
The Birds And The Bees
Como Kristina, me siento tentada de admitir que he tenido una cuota de ingenuidad. Solo que en relación a un tema mucho más cercano a mí. En qué momento y porqué imaginé que cuando hubiera vivido lo suficiente, las cosas tendrían más sentido?
Hoy en día y sin pena navego por aguas oscuras, a sabiendas de que no todas las preguntas tienen respuesta, con lo cual no vale la pena hacérselas. Sin embargo reconozco las bondades de las convicciones fuertes. Son como un escudo invisible e impenetrable que nos separa de lo doloroso, de los miedos. Siempre me gustó saber la verdad, aunque hiriera. Hoy, en la mitad de mi vida, miro no sin cierta secreta admiración a esas personas que fluyen por la vida sin aparentes problemas o cuestionamientos. Claro, puede ser una fantasía también.
Estoy teniendo muchos sueños y pesadillas pero mi mente está muy alerta en mantener cierto equilibrio entonces no me los acuerdo. Y me encanta hacerlo y explorar.
Estoy como en un estado de semialienada suspensión. Funciono. Me concentro en el equilibrio mas perfecto posible entre trabajo, enfermedades, relaciones, humores, tensiones, comunicaciones. No es muy fácil. Estoy ensayando el arte de la administración de los recursos de paciencia, energía, esperanza, realismo...
A veces pienso en cuán estrepitosa será la caída (la mía) cuando todo esto concluya. Ya fui avisando a los potenciales contenedores.
Siempre me consuela pensar que en los momentos pésimos, surgen de los lugares más inesperados, unas flores de personas que anónima y desinteresadamente ofrecen una mano. Ciertamente arroja una nueva luz sobre mi pesimista visión de la existencia.
jueves, 10 de julio de 2008
Inventario Físico/Mental
Después de más de un mes de cautividad físico-emocional, ayer por primera vez siento que la situación se dio vuelta. El martes fue el último día de gran preocupación. Ayer cambió el viento. No obstante anoche soñé que se moría mi madre. Más de una vez. Profundamente dormida recordé que no podía ser, por que ayer estuvo bastante mejor, más conectada, más móvil, más sonriente, más sociable, con el ceño menos fruncido, en algunos momentos hasta con mejor color...
Después de este impasse cuyos corolarios espero sean escasos, he de retomar todas las cosas que dejé en suspenso:
*Una pintura con base añil, encargada por Mixmi;
*Volver al taller de escultura;
*Volver a yoga;
*Ir al médico a llevar los resultados de las gomagrafías;
*Hacerme checar por el posible carácter genético de la enfermedad de mi madre, lo cual involucra que me rompan el c--;
*Definir qué voy a hacer con las invitaciones a Annecy, St. Andrews y Shelter Island (recordar que estas oportunidades se dan una sola vez en la vida);
*Y quizá first and foremost pensar seriamente en encontrar un trabajo que tenga que ver más conmigo y que no desemboque irremediablemente en la situación en la que estoy a punto de caer. Esto es lo más difícil. Cuando junte un poco más energía y sobre todo coraje e inspiración.
Neura du jour: Clan, Corazón, El Tiempo, Lo Importante Es La Salud, momentos aciagos, Todo Sobre Mi Madre
jueves, 3 de julio de 2008
¿Modernismo, realismo ó abstracción? (¿¡o estupidez?!)

Mis dos escultores favoritos, Brancusi y Archipenko (foto) tenían caracteres intensos, de convicciones fuertes. Me siento identificada con ellos. Y sobre todo con esta cita del primero, que en realidad no sé si me gusta del todo el tipo de ser medio insociable en el que desemboca una cabeza con semejantes convicciones, pero ahí va: Create like a god, command like a king, work like a slave
lunes, 30 de junio de 2008
El Ardor
Hoy tengo una mezcla de sentimientos fulera. Mezcla de vértigo, pena, miedo, angustia.
Quiero que mi madre se mejore. Y que se mejore rápido. Querría que estas tres semanas hubieran reseteado su disco rígido y hubiera olvidado obsesiones centrífugas e insociales. Quiero no preocuparme más. Querría muchos imposibles. Quisiera llevarme bien con ella, entendernos, comprendernos, dialogar, respetarnos. Quisiera verla abrazar la vida y no mirarla por una cerradura arcaica e inflexible. Querría, en suma hacer las paces con ella: perdonarla, que me perdonase, si cupiera. Querría empezar de nuevo. Querría que fuera distinta. La que nunca fue, compañera, abierta, amplia, acogedora, receptiva, misericordiosa.
Me duele el cuerpo y el alma.