"¿Cree usted que si lo pudiera decir con unas cuantas palabras, me tomaría el enorme y brutal trabajo de bailarlo?" (Isadora Duncan)
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martes, 29 de octubre de 2013

Recalculando

En Edinburgo no hay mosquitos. De hecho no hay insectos. No hay polillas, creo que vi dos o tres moscas, sin exagerar, que tan bien se me da. Hay ‘Daddylonglegs’ que no sé como se llaman en castellano, pero son esos bichos chiquitos con unas patas muy largas. No hay bocinazos, no hay casi crimen, no hay mugre, no hay gritos. Tampoco hay mucho sol, y es una lástima que eso me importe demasiado.

He vuelto aunque sólo físicamente. Creo que me gustaría volver pero estoy esperando a que el cuerpo me lo pida. Pero mi cuerpo esta desconectado de todo. Veo amigos y familia pero me siento un poco desapegada. Creo que me importa más lo que dejé allí.

Necesito que algo me incline la balanza, que está muy pareja apenas oscilando entre los dos platos. Me duele el arrancón potencial que implica decidir irme o quedarme. Qué será de mi. 

jueves, 21 de marzo de 2013

A ver si ahora me animo

Qué notable, diría Bela, mi abuela materna, cuyas sábanas de saten rosa viejo bordadas con sus iniciales, reposan sobre la mesada de mi cocina, esperando mi decisión irrevocable sobre su futuro.

Me echaron de mi trabajo — bastante provocado por mí, debido a que ya estoy grande y no me banco que un pendejo nuevo rico y pretensioso y psicópata me maltrate. Arreglé unos mangos — sólo aquellos con los cuales mi conciencia esta perfectamente en paz, y ahora entonces qué hago. Pues bien, después de pintar mi casa, plastificar el parquet que se levantó por enésima vez al lado de la ventana que va al patio, después de estar casi terminando con chequero medico general, pues hoy, día 21 de marzo, día en que comienza el otoño, día que mi madre cumplía años (hoy habría cumplido 78 si no se hubiera muerto cuando todavía era demasiado joven), pues hoy, inopinadamente hice o estoy haciendo algo que debí hacer hace mucho.

Y eso es encarar sin miedo mostrar mi producción de esculturas al éter y ver què pasa. No sea cosa que la mala suerte se transforme en buena suerte y suceda lo que siempre temí que me pasara. Porque no sabría como manejarlo. Los idus de marzo me sean esquivos. El cosmos siempre me sorprende. Que la suerte venga a mí! Creo poder sobrellevarla. Al menos un poquito.



martes, 12 de marzo de 2013

Nunc Coepi reloaded

Martes de marzo, en el sofá de la casa de mi hermano, mirando el cielo azul, escucho alarmas y una radio lejana, el zoom de los autos y la sirena. Y yo en algo así como un sabático forzado consecuencia de haberle sacado el cuerpo al rumpelstiltskin. Eso sí, habiendo cobrado.


Qué tengo por delante no lo se; sólo intento surfear la ansiedad y los nervios de la falta de estructuras. Confío en que el cosmos me sea propicio y me muestre un camino afín a mi sensibilidad y talento. Si es que lo tengo.

Me gustaría no tener que cumplir un horario, no tener un jefe imbécil que me maltrate ni denueste. Quiero desencadenar mi potencial, perderme en las corrientes de la creatividad, volar como un globo sin piolín.

Ínterim me ocuparé de cuerpo, casa y vehículo. Renovaré festejante y a empezar de nuevo. A ver si esta vez me sale mejor. Como diría mi peor es nada ‘Practise makes perfect’.



Ahora


lunes, 2 de mayo de 2011

Slipstream

Además del sueño recurrente del que me despierto afiebrada porque tengo la boca ahíta de alfileres con las puntas hacia afuera, sufro de otro que es aventurarme por calles desconocidas y perderme aunque todo me resulte familiar. A veces tienen total sentido estos sueños. Estos últimos días, sobre todo el segundo. Me pasan demasiadas cosas que me es imposible procesar. Quiero y no puedo acomodarlas en mi mente, entenderlas y obrar en consecuencia y con orden, lógica y sensatez.

En esta breve temporada me visitó mi caballero andante. Su armadura es flexible pero huele bien, su espada me traspasa, sus palabras me serenan. Su abrazo me da paz y amor. Todavía no me decido si soy muy cobarde o muy sensata.

Pero entonces me decido por no hacerme caso y fluir. Y ver qué me depara el destino, sin querer que éste se ajuste a lo que yo quiera.

jueves, 7 de abril de 2011

Cambia, todo cambia.

Afuera está bochornoso y tengo las manos, pies y nariz fríos, casi helados. Y está nublado. Tengo frío y todavía ni siquiera está demasiado avanzado el otoño.

Se avecina una temporada donde los inmensos cambios que se producen a mi alrededor van tomando forma, mientras yo me hago la distraída para no caer presa de la angustia ni, dentro de lo posible, la ansiedad.

En un plazo mediano mi trabajo en esta empresa románica que me da tantos beneficios -que me da pudor enumerar y me pregunto si habré apreciado mis ventajas lo suficiente y me respondo que creo que sí, que bastante-, llegará a su fin. Al menos como lo conocía.

Además, en el futuro inmediato llegará mi caballero andante y extranjero. Convinimos tener una conversación bastante definitiva la cual yo soy la primera en querer esquivar.

Interim otros acontecimientos sociales y familiares me empujan hacia un cierto protagonismo que rehuso.

Pero como leí hace un rato, hablar y pensar a veces es contraproducente. Con lo cual voy a seguir con mi navegación a tientas, hacia donde me lleven las corrientes. Quién sabe. Quizá sería mucho más sensato y trajera bienaventuranza.

miércoles, 9 de junio de 2010

A La Mierda Con Los Faroles

Estoy sumida bajo una montaña de angustia que me ahoga y siento que en cualquier momento puedo explotar. Me están sucediendo tantas cosas a distintos niveles, que si no me desahogo creo que me va a dar algo.

Hace trece días el ciudadano galo que conocí hace dos años y tres meses, si mis cálculos no fallan, reapareció, anunciando que ahora era libre. Ipso pucho iniciamos un romance apasionado y épico, como de novela francesa. Algunos días le cociné aún a pesar de la aprensión que me daba someter el fruto de mi dedicado esfuerzo a su criterioso paladar; otros cocinó él delicias como 'Crème Dubarry'. Ordena, hace la cama, lava los platos, acomoda el living. Me ayudó con la mudanza de la casa de mi madre, cargó cajas, embaló porcelanas y cristales. Por las noche me pregunta "veux tu venir à mes bras?. Y por supuesto, encuentro esa invitación del todo irresistible. Tiene un talento de proporciones titánicas y aunque es difícil, cuando actúa, me manda a las extragalaxias. Además me abraza mucho, me acaricia la piel en su entera extensión, y me llena de besos a la vez que me dice palabras dulces como 'coquinette'.

Pero siempre está ese pequeño detalle y es su ¿ex? No está fuera de la foto de modo absoluto, como me gustaría a mí, sin llamados ni pedidos de servicios. Sostiene que es difícil, que está en brete apretado.
Adoro la certidumbre, y sin embargo, me veo forzada a navegar en las aguas oscuras y viscosas de la duda permanente. !¿Por qué no puedo fluir?! ¡Porque mis entrañas les gustan las cosas claras!. Si! Blancas o negras!

jueves, 3 de junio de 2010

Virazón

Dicen que los extremos se atraen. Siempre fui amiga de los extremos y de las atracciones irremediables. En esta temporada pasé, sin solución de continuidad, de sentirme casi miserable, a no poder creer que mi suerte podría llegar a cambiar tan radicalmente. Las uvas están verdes, pero las perspectivas son tan buenas, que me invade simultáneamente un miedo pánico de que esto sea fruto de mi poderosísima imaginación.

martes, 23 de febrero de 2010

Wolfie 2010

En un rato me encuentro con mi némesis más temido, mi amigo Wolfie.

Como siempre, me preparo para el encuentro, no sin una innegable cuota de angustia, esperanza, vértigo ...

Parte del miedo que me da encontrarme con él es porque tiene una imagen de la que fui en mis dos vidas anteriores. Sin embargo en esta tercera etapa de mi vida, aunque me sienta tan diferente, el nervio sensible de la que fui, vive en mí, aún a pesar de mis esfuerzos por negarlo.

Se me ocurrió buscar el significado de némesis, que más allá del sonido amenazante que me provoca, me sorprendió que la diosa mítica castigaba a los hijos desobedientes. Con razón! Siempre fui esa. Y Wolfie lo sabe.

jueves, 16 de abril de 2009

Riada

Pareciera que las aguas se van aquietando. Fue demoledor. Nunca me sentí así, o casi. Las obligaciones de la vida lentamente nos fuerzan a volver a poner los pies sobre la tierra.

Una sola cosa tiene positivo el dolor de lo inexorable. Y es la íntima convicción de que hay cosas que no son más para siempre. Nunca volverán.

Me llevo mejor con la certeza que con la duda.

martes, 30 de diciembre de 2008

Volveré


Ya no sé si voy o vengo. Mejor me tomo unos días. Me llevo un ¿mensaje? que ví hoy.

lunes, 1 de diciembre de 2008

A Mí la Lluvia (Gracias otra vez más Antonio)

Si me pidieran una lista de adjetivos que describiesen cómo me siento, incluiría estos:

confundida
alienada
cansada
estresada
cansada
dolorida
cansada
aburrida
paralizada
indiferente
aislada
disociada
aturdida


¡Pero qué lindo combo!

lunes, 22 de septiembre de 2008

Las vueltas de la vida

Hace unos años, en mis años mozos, quemé las naves y me fui a vivir al interior a trabajar en un colegio que se abría como profesora de arte. Me habían dado todas las horas disponibles. Allí partí a la aventura, con mi flamante título y con menos calle que Venecia. A poco me di cuenta que si bien me había ido muy bien con las materias pedagógicas odiaba enseñar, en el aspecto de que no tengo la paciencia para acompañar el proceso de aprendizaje. Además ya hacía varios años que trabajaba en empresas y tenía otro 'look'. En eso un grupo de emprendedores había comprado dos radios emblemáticas y las estaban relanzando (se avecinaban los 90) y buscaban a alguien como yo. Fue uno de los trabajos más divertidos que hice en mi vida (¿¡qué digo?! EL MAS DIVERTIDO). Allí en teoría era la secretaria del directorio de la radio, pero traducía los programas de Casey Kasem (el American Top 40), grababa avisos para AM (Planchas Silmir - con la musica del tango ... 'planchar es un placer') y hacía de intérprete en la temporada del Rally y del Motocross en las sierras.

Muy cercano a todos era Emeterio, quien representaba bandas de cuartetos top - De la Mona Giménez para abajo. Emeterio a.k.a. Farías, y su ad láter 'El Chaucha' Siempre me querían hacer cantar. Yo lo consideraba muy por debajo de todos mis niveles existenciales y siempre les eché flit.

hoy en día, muchos pero muchos años más tarde, me arrepiento, y me pregunto por qué fui tan cobarde y cagona y al menos no lo intenté. Quién sabe qué habría pasado. Cuanto menos una bailantera más fallida. Cuanto más... las opciones habrían sido casi como insospechadas.

Un pensamiento me recordó esta canción, y la canción todo lo ut supra. Enjoy


miércoles, 10 de septiembre de 2008

Demasiada Pena

Hacen 90 días de lucha a brazo partido por la salud de nuestra madre.

Los detalles no valen la pena mencionarlos porque son demasiado tristes.

Las resistencias de todos se minan. El dolor es inmenso. La impotencia, directamente proporcional. Los recusos se agostan. La esperanza es esquiva. El futuro es incierto. La angustia es omnipresente. El miedo es agobiante. La dirección de los acontecimientos, impredecible. La fe, menguante.

La gente acompaña. A veces aconseja. A veces irrita.

Camino con una infinita pesadumbre. Me siento vulnerable al extremo. Y no veo la salida. Ni una pequeña luz. Aunque mi mente en el trasfondo sostenga que algo bueno puede pasar en algún momento.

lunes, 30 de junio de 2008

El Ardor

Hoy tengo una mezcla de sentimientos fulera. Mezcla de vértigo, pena, miedo, angustia.

Quiero que mi madre se mejore. Y que se mejore rápido. Querría que estas tres semanas hubieran reseteado su disco rígido y hubiera olvidado obsesiones centrífugas e insociales. Quiero no preocuparme más. Querría muchos imposibles. Quisiera llevarme bien con ella, entendernos, comprendernos, dialogar, respetarnos. Quisiera verla abrazar la vida y no mirarla por una cerradura arcaica e inflexible. Querría, en suma hacer las paces con ella: perdonarla, que me perdonase, si cupiera. Querría empezar de nuevo. Querría que fuera distinta. La que nunca fue, compañera, abierta, amplia, acogedora, receptiva, misericordiosa.

Me duele el cuerpo y el alma.

jueves, 17 de abril de 2008

Al Cuchillo

Odio cuando la vida da giros inesperados, inconsultos, inexorables. Es inminente el paso por el cuchillo de nuestra progenitora. Intento modelar mi mente de manera de no preocuparme antes de tener efectivamente que preocuparme pero no lo consigo del todo.

Quizá por eso anoche tuve un sueño rarísimo en el cual yo misma intentaba reflotar mi amistad con mi antigua compañera de colegio de quien no fui nunca amiga (más bien nos disgustábamos visceralmente), Sandra Macri. En el sueño hasta la ponderaba de su buen aspecto, y lamentaba los años en los que no nos habíamos visto. Adoro las vueltas arbitrarias de la mente que nos ofrece cócteles imposibles.

Si me dan ganas trataré de desentrañarlo. Por ahora atenderé a temas mucho más pertinentes y concretos. Puaj.

lunes, 14 de abril de 2008

Vico

Vengo de almorzar con mi amiga.

A lo largo de estos meses en los que ha sido objeto de kimioterapia siempre esperé verla peor; pero no me dio el gusto. Como otra amiga mía, I., es un poco ave fénix. Resucita cada vez de sus propias cenizas. La encontré rozagante, animada, positiva. Valiente.

Verla siempre me ayuda a revalorizar temas. Tomar un poco de perspectiva, volver un poco a mi eje. Sólo un poco.

¿Será cierto como decían los griegos (?) que uno a cierta edad pierde el alma?