"¿Cree usted que si lo pudiera decir con unas cuantas palabras, me tomaría el enorme y brutal trabajo de bailarlo?" (Isadora Duncan)
Mostrando las entradas con la etiqueta La Religión. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta La Religión. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de noviembre de 2013

Qué dolor

Apenas llegada de vuelta de mi sabático, enganché una peli, empezada, como las mejores película por supuesto, (o la ví en el avión?) en la que Kate Hudson, una desenfadada ejecutiva, se entera de que tiene cáncer. Históricamente siempre lidiaba con los problemas con una risa descalificadora. 

Pero la enfermedad empieza a limarla anímica y físicamente. Sus amigas la acompañan, se enamora del médico, en contra de las recomendaciones de todos, y la madre, más tarde, hace su entrada en la piel de Kathy Bates. Que me gusta muchísimo. 

Ella que era independiente, resuelta, llena de vida, sin miedos, divertida, querida, y además se quería diferenciar de su madre -típicamente- en un momento le pide perdón por haberla tratado mal. Siempre.  Ya estaba diezmada por la quimioterapia, las infecciones… en el lecho de muerte. Y su madre, con todo el amor del mundo, y también haciendo gala de grandeza de espíritu inmensa, cosa que seguro había heredado la hija aunque no lo supiera o quisiera admitir, le  asegura que es lo que las hijas hacen a las madres. 

La escena se me clavó en el alma y me hizo pensar, arrepentirme, y encontrar también cierto consuelo. Pero lo mejor que me di cuenta, es que tengo ganas de ver a la mía, de encontrarnos, de oler su perfume, de ver sus manos largas y añosas pero siempre bien arregladas, su mirada intensa y dulce, su gesto no sin cierto rictus.Sé con toda mi alma y me gustaría muchísimo volvernos porque gracias a su sentido del humor las dos podríamos estallar en sendas estentóreas carcajadas. 

martes, 23 de febrero de 2010

Wolfie 2010

En un rato me encuentro con mi némesis más temido, mi amigo Wolfie.

Como siempre, me preparo para el encuentro, no sin una innegable cuota de angustia, esperanza, vértigo ...

Parte del miedo que me da encontrarme con él es porque tiene una imagen de la que fui en mis dos vidas anteriores. Sin embargo en esta tercera etapa de mi vida, aunque me sienta tan diferente, el nervio sensible de la que fui, vive en mí, aún a pesar de mis esfuerzos por negarlo.

Se me ocurrió buscar el significado de némesis, que más allá del sonido amenazante que me provoca, me sorprendió que la diosa mítica castigaba a los hijos desobedientes. Con razón! Siempre fui esa. Y Wolfie lo sabe.

jueves, 24 de diciembre de 2009

En Caliente

No es facil escribir sobre lo que uno cree. En lo personal no creo en muchas cosas. No creo en el Dios que me enseñaron, no creo en la religion, ni creo en la bondad innata del ser humano. Creo en el esfuerzo, en la experiencia, y en la bondad aleatoria o interesada: aquella que nos hace entender que recibimos lo que damos. Y al revés. Por lo tanto es de las pocas cosas sobre las que tengo certeza. Otra es que todos moriremos y sin embargo vivimos como si fueramos eternos. Y a veces debimos hacer más planes, aunque claro, estos rara vez se cumplen porque en general el cosmos conspira en nuestra contra. Asi que, como se ve no creo en mucho. Creo que hay que ser muy valiente para poner esto por escrito y tomar conciencia de que uno esta muy solo en el universo. Pero es lo que tenemos.

lunes, 30 de junio de 2008

El Ardor

Hoy tengo una mezcla de sentimientos fulera. Mezcla de vértigo, pena, miedo, angustia.

Quiero que mi madre se mejore. Y que se mejore rápido. Querría que estas tres semanas hubieran reseteado su disco rígido y hubiera olvidado obsesiones centrífugas e insociales. Quiero no preocuparme más. Querría muchos imposibles. Quisiera llevarme bien con ella, entendernos, comprendernos, dialogar, respetarnos. Quisiera verla abrazar la vida y no mirarla por una cerradura arcaica e inflexible. Querría, en suma hacer las paces con ella: perdonarla, que me perdonase, si cupiera. Querría empezar de nuevo. Querría que fuera distinta. La que nunca fue, compañera, abierta, amplia, acogedora, receptiva, misericordiosa.

Me duele el cuerpo y el alma.

miércoles, 23 de abril de 2008

Full Circle?!

Es notable cómo, con los años, me fui desprendiendo temprana y progresivamente de la religión. E inversa y proporcionalmente he ido entendiendo la razón de su existencia.

[Ahora... qué carajo iba a escribir a partir de esto... ¡no me acuerdo! ¿Se acuerdan cuando hablábamos (y pensábamos) de corrido? Estoy teniendo alucinaciones olfativas. Huelo a chicles de canela y pimienta. Ay me viene... casi...¡Me acordé!]

Con respecto a mis cavilaciones sobre si sería verdad que los seres humanos, llegada una edad determinada perderían el alma (total o parcialmente y conviniendo que la tengamos), creo haber entendido algo. Hace ya unos cuantos meses tuve un disgusto agudo que sentí como una traición de parte de una de mis personas más históricamente cercanas. Sentí que algo dentro mío se rompió. Tan fue así que nunca más retomé la relación con esa persona. Ahora está enferma y me encuentro que no me termina de afectar totalmente. Ello me llevó a pensar cuán profundo es mi resentimiento, por un lado y a cuestionarme si me he transformado en una desalmada, por otro.

Encontrándome en este punto, pues, entiendo el énfasis de la religión por inculcarnos que nos esmeremos en practicar virtudes, con el denuedo y la dedicación de un moderno corredor de carreras extremas.