"¿Cree usted que si lo pudiera decir con unas cuantas palabras, me tomaría el enorme y brutal trabajo de bailarlo?" (Isadora Duncan)
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viernes, 11 de diciembre de 2015

Tilos

Me levanté después de una noche más o menos tranquila, al menos en comparación con las últimas noches. Los sueños casi pesadillas me molestan. Anoche había dos vívoras en mi casa y casi me levanto a cazarlas. No sé cómo no acumulé valor para levantarla para salir a cazarlas, una era larga y flaca pero a medida que pasaba el tiempo iba creciendo. Otra era más chiquita pero más gruesa. Por suerte no llegaron a mi cama. Seguramente los datos de la realidad no me convencieron de levantarme, o estaba demasiado cansada para sentir la ira asesina que me suscitan las alimañas en mi casa. He cazado ratas. Sé que puedo matar. Tenía frío pero aún así me rehusaba a despertarme. Al fin me venció la vigilia, abrí las ventanas y me golpeó un aire cálido y húmedo. Pero olía a tilos. 

sábado, 29 de marzo de 2014

Sueños son

Anoche soñé que Picasso me besaba. Bueno, me besaba para empezar. Venía caminando hacia mi con su remera rayada azul y blanca, los pantalones arremangados, en patas, con los brazos extendidos. Y como no seguí escribiendo, me olvidé del resto. 

jueves, 2 de enero de 2014

Falso

Mis pesadillas  en un alto porcentaje consisten en el el dolor que produce el descubrimiento del engaño.  Anoche estaba en la casa de una familia amiga de mi familia desde hace un par de generaciones, con lo cual era como la mía misma. ES como la mía. El pater familias murió, después de padecer varios años  Alzheimer y la madre se enfermó de diabetes, igual que casi todos sus muchos hermanos. Ella me llamaba en un aparte con la clara intención de hacerme una corrección fraterna, a la cual acudí intrigada. Pero mucha más intriga me dio cuando me pidió que no le diera más besos ni abrazos cuando nos saludábamos o despedíamos, porque en su familia no le gustaban. Si estuviera haciendo terapia y me preguntaran con qué lo asocio, me sería difícil relacionarlo con algo, más allá del sudor fruto de la canícula de este país que ahora es tropical y no nos queremos convencer. 

Después soñé que me iba a la posada en la playa a donde voy siempre en esta época, pero habían mudado mis cosas al sótano en función de que yo estaba pasando unos días en la casa de mis amigos. Y en mi cama había un negro. Y otra persona, durmiendo al lado. Ok. Ahí me desperté.