"¿Cree usted que si lo pudiera decir con unas cuantas palabras, me tomaría el enorme y brutal trabajo de bailarlo?" (Isadora Duncan)
Mostrando las entradas con la etiqueta Suéltame Pasado. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Suéltame Pasado. Mostrar todas las entradas

sábado, 28 de diciembre de 2013

To Do's

Hace no muchos años empecé a (volver a) hacer listas de propósitos para trazar líneas tendientes a mejorar, reordenar y  reencarrilar mi vida y ser, por ende más feliz.  Hacen muchos años también que la lista se repite, sin ningún logro fundamental. 

Yo pensaba que era una contrafobia muy enroscada, fruto del movimiento pendular que me arrojó en las antípodas de aquella secta a la que supe pertenecer, y sobre la cual, muy rara vez pero sí de vez en cuando, todavía tengo pesadillas. Pero también pienso que si uno no hace algunas cosas a conciencia, es muy difícil que el azar las haga por nosotros. Soy por ende, una hacedora. No soy de sentarme a esperar que me pasen las cosas. Consiguientemente tengo la frente llena de chichones, pero en perspectiva, capaz que alguna vez me alegré de haber conseguido alguna cosa que quería mucho. 

Este año 2013, que me fue tan propicio, voy a poder tachar dos o dos y media cosas. El número 13 siempre me gustó. Nací un 13 de septiembre. Cuando tenía 13 años era feliz. Cuando juego a algo o compro una rifa, busco ese número. Es mi número de la suerte, aunque no crea en la suerte. 

Por ende, en estos días que estoy un poco al vicio, y que estoy tratando de cambiar tantas cosas de la forma en que he venido viviendo, voy a inaugurar una de las preciosas libretitas que me compré en Europa este año, empezando, creo por la de Edinburgh y voy a repetir el rito. 

Tanto va el cántaro a la fuente, que seguro un día se rompe. Es la estadística, dummy

viernes, 29 de noviembre de 2013

Dior Gratias

Qué es esto de Thanksgiving?! La celebración del día de Acción de Gracias antes no la entendía. Quizá por que he sido muy ingrata. Pero si entiendo que es de bien nacidos ser agradecido, he entendido que dar gracias es bueno para el alma de uno. Entonces voy a hacer un ejercicio. 

TO WHOM IT MAY CONCERN: 
Agradezco que sea primavera y que el cielo de ese azul límpido no tenga nubes a la vez que está fresco, mientras que los jacarandaes y los lapachos y dentro de poco las tipas y por qué no las pasiflora edulis o mburucuyá me sorprenden colgando de las rejas del zoológico. Aunque mis favoritos son los tilos, bajo cuyas grandes hojas y flores doradas y fragantes adoro caminar y me sedan instantáneamente. 
Agradezco que el zorzal cante extemporáneamente porque me recuerda que existe la naturaleza, ese paraíso del que vivimos exilados, pero que como una pieza de relojería cumple puntualmente sus tiempos y cambios aunque olvidemos que no somos más que una pequeña parte de ese (parte de otro) todo que se llama Cosmos.
Agradezco la lluvia torrencial, que enjuaga la ciudad, y la llovizna que anodinamente rocía los parques y jardines aunque el sol rajante deshaga su trabajo tan rápidamente.
Agradezco el agua en todos sus estados, cuando me lavo las manos porque las siento secas o con polvo, cuando me baño y me siento que me renueva y me alivia los efectos del trasiego metropolitano, cuando puedo nadar, flotar, o sufrir el embate de las olas, cuando está fría y es como un despertador que me saca de la modorra. Cuando corre y busca su camino implacablemente hacia su destino a veces secreto.
Agradezco las flores, especialmente los jazmines y las peonías, y su fragancia.
Agradezco que mi MAC me sobresalte anunciándome las horas con el acento escocés de “Fiona” que aunque yo lo programé, me lo olvido, y me hace creer que estoy en Escocia.
Agradezco los campos de trigo, verde y maduro, que me recuerdan al mar y me quiero sumergir y nadar.
Muchas cosas agradezco, pero el día comienza y aunque no lo dije agradezco tener cerca personas que quiero tanto, que me inspiran, que admiro, y ver el vaso lleno también es un ejercicio. Hablando de vasos me voy a lavar los platos. Pero antes otro pensamiento: 
Al final me admito que creo ser una verdadera adicta. En el sentido sobre todo de mi incapacidad de comunicarme y de su frustración concomitante. Creo que eso está en el fondo más profundo valga la redundancia, de muchas de mis afecciones. 
Entendiendo esto automáticamente lo puedo ilustrar con un sueño recurrente y angustioso en el cual tengo pinchados en la lengua y labios millones de alfileres como si fuera esa almohadilla de pinchar alfileres y agujas. Todo inicia en la incapacidad de decir las cosas. Soy verborrágica naturalmente. Sin embargo no tiene nada que ver con que sea capaz de transmitir mis sentimientos sobrepasando la vergüenza, la cortesía, el decoro, los miedos, la educación  y quién sabe cuántas cosas más que me lo impiden. 
Alguien me dijo hace poco que si no fuera por la válvula de escape que supone la escultura, estaría loca. Quizá loca linda, pero loca al fin. Un par de veces en mi vida he tenido la sensación de estar por volverme loca. Creo que secretamente algo loca soy. Me río interiormente.  
Anyway, (con acento escocés, que suena tipo énewi) hace seis días que no fumo y es muy interesante todo lo que encierra un rollito de tabaco. Incinera cosas que uno debería decir, tapa la boca de gritos que uno debería pegar. Pero mejor, mucho mejor es dejarlo salir. El desafío es hacerlo a lo británico. Amablemente, aunque no sin firmeza. 
Cumplí años (y emulando a la dama con la que estoy trabajando que tiene 98 años pero para quien la edad es una entelequia) mi madre se murió, tampoco tengo padre, y siento que al fin dejé mi vida atrás. Mi vida azarosa, difícil, dura, injusta, dolorosa, equivocada, cruel, al fin siento que la puedo dejar atrás. Nunca es tarde para nada. Siento el poder físico de dar vuelta la hoja. Me visualizo pasando una pesada hoja de pergamino y acabar con muchos capítulos malos. Es hora de que yo tenga una vida con más suerte, como me dice el escocés. Es hora que viva mejor, que sea más feliz, que sea más leve, que me enoje menos, que sea menos perfeccionista, que no sufra al vicio. 
Es hora. Veremos cómo me va. 

lunes, 23 de septiembre de 2013

Otoño/Verano/Otoño

Pasaron seis meses y cuatro años y medio desde que mi vida empezó a cambiar bastante radicalmente, no sin mi intención remota.

Después de la muerte de mi madre, que fue un golpe mucho más grande del que ilusamente preví cada vez que me lo imaginé, después de que mi vida laboral viró gracias al país en el que no se puede invertir y se espanta a los negocios serios y después de haber tropezado con la misma piedra de aceptar un trabajo aún cuando me avisan que el candidato a ser mi jefe es un sociópata intratable, convencida de que mis fuerzas o tolerancia son mayores de que lo que es saludable para cualquier cristiano, pues hice lo que no suelo hacer, que es patear la moto. O el tablero. O lo que haya sido.

A, con su voz que tañe como campanitas de Navidad, me llamó inopinadamente un día  y me dijo  que se estaban yendo a un viaje al Mediterráneo. Que si no quería ir. Que si no me gustaría navegar desde Barcelona a Mónaco vía el Golfo de Lyon, previa escala en el puerto de Roses, Cadaqués, Poquerolles, y otros con nombres igualmente encantadores y evocativos. Que me necesitaban para que hablara por radio con los puertos en francés, además de requerir el placer de mi bella compañía.  Lo pensé bastante, en vano, hasta que dos voces de dos mujeres a quienes respeto inmensamente, me abrieron los ojos. Entonces me lancé, no sin bastantes recaudos, a la aventura. Proyecté un escenario bastante conservador, porque en mi estado anímico y de energía no me sentía inclinada a grandes hazañas. Cinco semanas se transformaron en cinco meses y no sé si vuelvo o si retorno ni cuándo. Sin embargo, habiendo cambiado un poco los parámetros por los que me guío a la hora de tomar decisiones, todo ha ido fluyendo de maravillas. Sobre todo a mi favor, cosa que no me suele suceder porque soy mi peor enemiga cuando se trata de pensar qué es lo mejor para mi.

Es así como hace casi cinco meses que dejé mi casa, mi auto, mis amigos, mi familia, mi calle, mi barrio, mis costumbres, mis plátanos, mis plantas tropicales, mis cubiertos de plata, mis carteras glamurosas y otro sinfín de cosas sin importancia y ando haciendo las cosas que me gustan con la persona que quiero en un continente civilizado y lleno de gente respetuosa y sonriente. Frío, también.

Desde entonces he paseado y recorrido en profundidad y en una extensión obsesiva Barcelona, Puerto de Roses, Cadaqués, Port Lligat, Montecarlo, Beaulieu Sur Mer, Niza, Madrid,  Vigo, Santiago, Edinburgo, St. Andrews, North Berwick, Musselburgh, Stirling, y otra cantidad de localidades que mi mente no puede del todo enlistar.

Debí hacer esto hace muchos años, cuando, en vez de hacer loquee quería, sentía que tenía que hacer algo llamado vocación o esas estupideces que te intoxican cuando te educan y no viajás tanto y no tenés suficiente perspectiva, cerebro o amor propio.

Nunca es tarde. Y hacia donde iré ahora  no lo sé, por que planificar o proyectar me dan una ansiedad insoportable. Además he descubierto que vivo muchísimo mejor, más feliz y con mejor cutis, procurando solamente el afán de cada bendito día. 

miércoles, 19 de mayo de 2010

Quemar las naves

Esta mañana me sorprendió mi propio malhumor. Al principio lo atribuí a que desde temprano tuve que atender llamadas del viejo continente, con quien nos llevamos 5 horas de diferencia, por lo que a nuestras 9 horas antemeridianas, todos están ansiosos. Después lo atribuí a que en esas conversaciones fueron con dos personas bastante pesadas. Me dolía la cabeza y me tomé un actrón.

Ahora que hice una pausa para almorzar mientras webbeo, tuve un momento de iluminación: anoche soñé con mi madre. Ella me decía en el sueño: "No me digas más 'mamá'. Ahora decime Ana."

Lo interpreto de dos maneras: me rechazaba, ó al fin terminé mi duelo. Las dos cosas son re dolorosas. Pero también tengo una sensación que algo tiene de liberación.

lunes, 30 de junio de 2008

El Ardor

Hoy tengo una mezcla de sentimientos fulera. Mezcla de vértigo, pena, miedo, angustia.

Quiero que mi madre se mejore. Y que se mejore rápido. Querría que estas tres semanas hubieran reseteado su disco rígido y hubiera olvidado obsesiones centrífugas e insociales. Quiero no preocuparme más. Querría muchos imposibles. Quisiera llevarme bien con ella, entendernos, comprendernos, dialogar, respetarnos. Quisiera verla abrazar la vida y no mirarla por una cerradura arcaica e inflexible. Querría, en suma hacer las paces con ella: perdonarla, que me perdonase, si cupiera. Querría empezar de nuevo. Querría que fuera distinta. La que nunca fue, compañera, abierta, amplia, acogedora, receptiva, misericordiosa.

Me duele el cuerpo y el alma.

viernes, 29 de febrero de 2008

Saturday Night Live

Tina Fey:I want to say something about those calling Hillary a bitch...

Yeah, well she is...

So am I, so is she (pointing at Weekend Update news host Amy Poehler)

Deal with it

Bitches get sh*t done (Amy says yeah and starts nodding her head in rhythmn and saying more yeahs,uuh huhs and a you go girl)

You send your kids to a catholic school, like back in grammar school, they could have had priests teaching you but no, they had tough old nuns who sleep on cots and can hit ya and at the end of the school year you HATE those bitches

but you sure knew the capital of Vermont

So come on

Its not too late Texas and Ohio, get on board...

Bitch is the new Black!

sábado, 19 de enero de 2008

It's Raining Men?

Hoy fui a reaprovisionarme después de dos semanas de ausencia en mi hogar - no tenía ni lo más básico. Y compré lo indispensable, no obstante lo cual gasté una pequeña fortuna. Pero no me pude sustraer a una botellita marrón de forma inconfundible, con etiqueta amarilla con letras rojas que reza 'Maggi'! Hacía una vida que no me topaba con ella. La famosa salsa Maggi...! La compré más por razones sentimentales que por cualesquiera otras.

También adquirí, para reponer, unos platos. Son de cerámica china y me recuerdan a unos celestes que había en la casa de mi abuela, donde viví hasta los l8 años. Qué manera de regresar a visitar la infancia y el pasado siempre... Dicen que siempre buscamos recuperar las cosas que nos resultan familiares.

Pero también me gustan las cosas nuevas como 'The Bird & The Bee', 'The Kings of Convenience', 'José González' y otra música 'motterrrrna'. Estuve visitando nuevas galaxias. Tengo un nuevo amigo, pintor, Juan. Ayer pasé una tarde muy agradable mirando sus pinturas, sus inventos, tomando ron con jugo de naranja de envase de cartón y unos fasitos de la planta que cultiva en su mismísimo jardín de Nueva Pompeya. Había estado hacía poco en la verdadera Pompeya. Todo un soñador. Quiso que me quedara; pero como soy bastante recatadita, decliné amablemente y me volví de allende los barrios. Qué chuncana seré que recién cuando vi Córdoba me sentí que estaba en terreno cristiano otra vez.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Abarrotes

Con gran alegría acabo de comenzar a apertrecharme para mis vacaciones. Se cuentan entre los primeros items que adquirí:

-La Grieta (D.Lessing)
-Diario de un mal año (JMCoetzee)(como el mío!!)
-María Domecq (JForn)

Como souvenir, compré para mi amigo Fito uno de la secta inmunda, esperando se empalague y nunca más me haga preguntas sobre la misma.

Me encuentro muy, muy satisfecha. No veo la hora de estar en la costa, sentada al viento, sin que nadie me hable (por favorrrrrrrrr!!) entregada devotamente a las letras.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Celebraciones

La verdad que qué poca imaginación hay que tener para copiar tontamente celebraciones ajenas. Hoy es un día que me gusta. Voy a hacer mi celebración particular del día de hoy. El día de todos los santos. Para mí santos no son los que estén en el cielo ni los que fueran capaces de obrar milagros.

Santos son los que yugan día a día y mantienen la sonrisa.
Santos son los que no pierden el optimismo aún en este país irremediable.
Santos son los que sorprenden con un acto aleatorio de generosidad desinteresada.

Y también me reconcilié con mi propia santidad. He tenido y seguramente tendré momentos en los que me siento orgullosa de mi misma como fruto de haber entregado mi talento o mis acciones o mi corazón sin pedir nada a cambio. En eso sí sé que soy buena.

Mi pensamiento va a todas esas personas que me rodean y quiero y admiro.

Está buena mi religión particular. Cada uno debería (de hecho creo que cada una la tiene) tener la suya propia.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Cambio de Estación

Tengo una amiga alemana de Hamburgo que sostiene que los cambios de estación, como así también las lunas llenas, afectan positiva e inexorablemente el humor y los ciclos vitales.

Anoche tuve un sueño en extremo raro. Estaba en Highland, el country de Del Viso, y era muy verde, muy grande, y lo recorría un tumultuoso, profundo, cristalino y helado río de montaña. Yo quería tomar un remise para volver, y las opciones eran tirarse al río frígido ó ir a tomar un remise en la 'Y' (era una junta) pero en realidad remises no había. Había un auditorio donde daba conferencias sobre management un desconocido extranjero. En el foyer había un hombre que me hablaba ininteligiblemente. Cuando me acerqué oí que hablaba en francés y parecía simpático. Tenía dos pares de brazos, es decir un brazo de carne y hueso y dos de madera lustrada, y el izquierdo tenía cachados algunos dedos.

Para mí que Julianne tenía razón. O yo estoy re crazy.

lunes, 1 de octubre de 2007

Galaxias Paralelas

De los eventos social/religiosos del fin de semana a los que me invitaron y no podía rehusarme a asistir bajo ninguna excusa creíble, el que esperaba con un poco más entusiasmo y el que al final resultó menos grato fue el casamiento. Me gustaba la idea de que fuera a media tarde, en una estancia de 130 años, justo a tiempo para la puesta de sol, con olor a pasto recién cortado. Además me encanta la ceremonia de casamiento, durante la cual nos convencemos durante un rato que es muy posible amarse para siempre y ser felices y hacerse viejitos juntos y con amor y romance y felicidad.

Efectivamente fue una tarde gloriosa; no había mosquitos. La gente parecía bastante linda en general, sin estridencias. La fiesta estaba bien pensada y atendida. Pero cuando se supone que todos ya adquirieron un beneficioso estado etílico y se empiezan a aflojar un poco y a bailar sin miedo al ridículo, o se les escapa algún gesto amoroso cuando menos, cuando la fiesta se empieza a poner divertida... bueno... ¿ese momento? ¡Nunca llegó! Diormío! ¡Qué fiasco! Después caí en al cuenta de que la familia de la novia (yo fui invitada por el novio) son simpatizantes de una conocida secta católico-talibana. Esta gente no tiene ni idea de disfrutar la vida. Y sobre todo no se dan cuenta de cuán aburridos y chatos son sus superficiales discursos machistas.

Al menos me quedó muy linda mi combinación de vestido 'taupe' con rebozo a rayas mexicano en fucsia, rojo, verde, ojotas con taco fucsias - con cristal Swarowski, y carterita de terciopelo borravino, y collar de coral abundante para disimular el escote. Fue muy exitoso el paso del atuendo de la tarde con sol rajante, a la noche estrellada. Cuando no queda nada más, al menos me alegra cuando se puede rescatar cierto sentimiento glamoroso.

Ah! Y una frase que me espetaron y que, aunque no me la creo, viniendo de quien viene, quizá podría servir para sentirme bien alguna vez: “A vos es imposible que te vaya mal”. Agregó que el recuerdo de mi paso por su institución es como una estela de alegría y desesperación. Tengo que decir que para un comentario articulado por un ingeniero, me torció bastante la mente.