sábado, 9 de enero de 2016
Envuelta en fuego
martes, 8 de diciembre de 2015
La última compra
sábado, 4 de enero de 2014
Locos
O estoy demasiado cerca y por ende no veo que nadie sea normal, o el viento nos amontona. Creo que es lo segundo. También implica ver al mundo de una manera especial, probablemente con un poco más de dolor y lucidez que el ciudadano promedio. Y por añadidura con la consabida infelicidad.
Acá es cuando aprecio monumentalmente lo que quizá fuera el legado más importante de mi madre: el sentido del humor. Ante el absurdo de la vida, el dolor, la injusticia, las cosas sin remedio... afirmaba que todo debía disolverse en una estentórea carcajada.
Neura du jour: Buenos Aires Me Mata, Corazón, el dolor, just write, la educación, Todo Sobre Mi Madre, Turning Point, Zipped
viernes, 29 de noviembre de 2013
Dior Gratias
Qué es esto de
Thanksgiving?! La celebración del día de Acción de Gracias antes no la
entendía. Quizá por que he sido muy ingrata. Pero si entiendo que es de bien
nacidos ser agradecido, he entendido que dar gracias es bueno para el alma de uno.
Entonces voy a hacer un ejercicio.
TO WHOM IT MAY CONCERN:
Agradezco que sea primavera y que el cielo de
ese azul límpido no tenga nubes a la vez que está fresco, mientras que los
jacarandaes y los lapachos y dentro de poco las tipas y por qué no las pasiflora
edulis o mburucuyá me sorprenden colgando de las rejas del zoológico.
Aunque mis favoritos son los tilos, bajo cuyas grandes hojas y flores doradas y
fragantes adoro caminar y me sedan instantáneamente.
Agradezco que el
zorzal cante extemporáneamente porque me recuerda que existe la naturaleza, ese
paraíso del que vivimos exilados, pero que como una pieza de relojería cumple
puntualmente sus tiempos y cambios aunque olvidemos que no somos más que una
pequeña parte de ese (parte de otro) todo que se llama Cosmos.
Agradezco la
lluvia torrencial, que enjuaga la ciudad, y la llovizna que anodinamente rocía
los parques y jardines aunque el sol rajante deshaga su trabajo tan
rápidamente.
Agradezco el agua en todos sus estados, cuando me lavo las manos porque
las siento secas o con polvo, cuando me baño y me siento que me renueva y me
alivia los efectos del trasiego metropolitano, cuando puedo nadar, flotar, o
sufrir el embate de las olas, cuando está fría y es como un despertador que me
saca de la modorra. Cuando corre y busca su camino implacablemente hacia su
destino a veces secreto.
Agradezco las flores, especialmente los jazmines y las
peonías, y su fragancia.
Agradezco que mi MAC me sobresalte anunciándome las
horas con el acento escocés de “Fiona” que aunque yo lo programé, me lo olvido,
y me hace creer que estoy en Escocia.
Agradezco los campos de trigo, verde y
maduro, que me recuerdan al mar y me quiero sumergir y nadar.
Muchas cosas
agradezco, pero el día comienza y aunque no lo dije agradezco tener cerca
personas que quiero tanto, que me inspiran, que admiro, y ver el vaso lleno
también es un ejercicio. Hablando de vasos me voy a lavar los platos. Pero
antes otro pensamiento:
Al final me admito que creo ser una verdadera adicta. En el sentido
sobre todo de mi incapacidad de comunicarme y de su frustración concomitante.
Creo que eso está en el fondo más profundo valga la redundancia, de muchas de
mis afecciones.
Entendiendo esto automáticamente lo puedo ilustrar con un
sueño recurrente y angustioso en el cual tengo pinchados en la lengua y labios
millones de alfileres como si fuera esa almohadilla de pinchar alfileres y
agujas. Todo inicia en la incapacidad de decir las cosas. Soy verborrágica
naturalmente. Sin embargo no tiene nada que ver con que sea capaz de transmitir
mis sentimientos sobrepasando la vergüenza, la cortesía, el decoro, los
miedos, la educación y quién sabe cuántas cosas más que me lo
impiden.
Alguien me dijo hace poco que si no fuera por la válvula de
escape que supone la escultura, estaría loca. Quizá loca linda, pero loca al
fin. Un par de veces en mi vida he tenido la sensación de estar
por volverme loca. Creo que secretamente algo loca soy.
Me río interiormente.
Anyway, (con acento escocés, que suena
tipo énewi) hace seis días que no fumo y es muy interesante todo lo que
encierra un rollito de tabaco. Incinera cosas que uno debería decir, tapa
la boca de gritos que uno debería pegar. Pero mejor, mucho mejor es dejarlo
salir. El desafío es hacerlo a lo británico. Amablemente, aunque no sin
firmeza.
Cumplí años (y emulando a la dama con la que estoy trabajando
que tiene 98 años pero para quien la edad es una entelequia) mi madre se murió,
tampoco tengo padre, y siento que al fin dejé mi vida atrás. Mi vida azarosa,
difícil, dura, injusta, dolorosa, equivocada, cruel, al fin siento que la puedo
dejar atrás. Nunca es tarde para nada. Siento el poder físico de dar vuelta la
hoja. Me visualizo pasando una pesada hoja de pergamino y acabar con muchos
capítulos malos. Es hora de que yo tenga una vida con más suerte, como me dice
el escocés. Es hora que viva mejor, que sea más feliz, que sea más leve, que me
enoje menos, que sea menos perfeccionista, que no sufra al vicio.
Es
hora. Veremos cómo me va.
viernes, 22 de noviembre de 2013
Estoy por volver a dejar de fumar. Estoy tachando endemoniadamente tareas de mi To Do list. Incluyendo la administración pública, para quienes, básicamente, somos unos condenados a muerte, por lo cual nos tratan como tales. Completan la formación actividades antes impensadas puesto que mi tiempo y energía se los llevaban las multinacionales, cambiar la cuchilla a la licuadora, hacer arreglar la valija, averiguar cuánto sale una máquina de coser, ir a pelearme con OSDE. Pelearme con Vomistar. Pelearme con Cablevisión. Con quién más me puedo pelear? En fin, igual voy y todavía bajo el efecto escocés sonrío indiscriminadamente y soy amable. Who knew.
En estas semanas que empecé un trabajo free lance, y, como dicen en la TV estoy llena de proyectos, en mi mejor momento. Eso que siempre me parecía un cliché y hasta un eufemismo para estar desesperadamente buscando trabajo y/o novio. Pero ahora lo puedo afirmar en toda su anchura y sé exactamente lo que se siente.
Espero que a fin de mes me entre mi primer pago de esta nueva vida. No sé por qué me pasé tantos años encerrada en una oficina, con lo que padezco el confinamiento. Es una absoluta tortura para mí. Siempre creí que DEBÍA. Debía esto o lo otro. Quién carajos me lo dijo? Por qué me lo creí!
Bueno, el movimiento se demuestra andando. Vamos a ver si puedo sostenerlo.
Quién era ese que dijo que el estado de la felicidad perfecta es cuando soñamos despiertos sobre nuestra futura felicidad? Ah, si, era Pascal, me confirma el escocés. Espero no estar haciendo eso. Pero que me siento feliz, me siento feliz.
Neura du jour: and I’m feeling good!, Aventuras, Buenos Aires Me Mata, De Ahora En Más, la educación, Soy Feliz, Work Work Work
jueves, 21 de noviembre de 2013
Qué dolor
Neura du jour: Corazón, el consuelo, el dolor, La Culpa, la educación, la esperanza, La Religión, Todo Sobre Mi Madre
jueves, 20 de enero de 2011
The Connector
Cuán a menudo me acuerdo de los consejos y apreciaciones desinteresados de mis amigos más entrañables e íntimos. Por ejemplo, de aquella vez que Iolande afirmó tan rotundamente que imprimió para siempre: "Ay, Cosima, ¡es que vos hacés todo mal!".
Y tiene mucha razón. He aquí un ejemplo. Acabo de realizar una transacción brillante, en modo remoto. Y como muchas otras veces, los beneficiados fueron los otros.
Está mal perpetrar actos desinteresados y encima de una efectividad y adecuación impolutas. Está muy mal que yo no haga cosas así por mí. Algo está rematadamente jodido por ahí adentro.
Neura du jour: La Culpa, la educación, La Inspiración, Living Around The World, mis amigos, The Shrink, Yo me amo
martes, 23 de febrero de 2010
Wolfie 2010
En un rato me encuentro con mi némesis más temido, mi amigo Wolfie.
Como siempre, me preparo para el encuentro, no sin una innegable cuota de angustia, esperanza, vértigo ...
Parte del miedo que me da encontrarme con él es porque tiene una imagen de la que fui en mis dos vidas anteriores. Sin embargo en esta tercera etapa de mi vida, aunque me sienta tan diferente, el nervio sensible de la que fui, vive en mí, aún a pesar de mis esfuerzos por negarlo.
Se me ocurrió buscar el significado de némesis, que más allá del sonido amenazante que me provoca, me sorprendió que la diosa mítica castigaba a los hijos desobedientes. Con razón! Siempre fui esa. Y Wolfie lo sabe.
Neura du jour: Co(n)razón, el miedo, El placer, Hombres, la educación, La Religión, mis amigos
sábado, 16 de enero de 2010
DarwinTown
Como me había propuesto, y en pleno ejercicio del que pienso será mi lema de este año 'lo mejor es enemigo de lo bueno', heme aquí depositando algunas palabras. Aún cuando mis neuronas estén más apaleadas que de costumbre, debido a la ociosidad, el alcohol, los trasnoches, y las pésimas compañías. Lo notable es que eso es lo que considero el contexto perfecto para desenchufar, descansar, y disfrutar. Leí un par de libros olvidables, pero finalmente encaré 'El Museo de la Inocencia' de Orhan Pamuk, que tantas alegrías me está dando. Y mi mente me jugó una pasada desagradable cuando dejé apartados en un pilón cosas que no debía olvidar ... y olvidé. entre ellas se encontraban el Ulyses (menos mal) y Sábado de Ian MacEwan (Lástima).
Pasé unos días en esta zona tan increíble en todos los sentidos como Punta del Este. La elijo porque me gustan sus playas, el mar, el clima estable lo cual en general significa menos viento que en la costa atlántica. Siempre amé el océano. Me gusta sentarme o caminar, y contemplar su inmensidad y mi pequeñez, valga la obviedad.
Sin que pudiera remediarlo, acabé casi en el área mas ardiente de la pelotudez sudamericana. Pero ello no quitó que hiciera mi silencioso y corrosivo estudio demográfico. Cada vez que voy me golpea el desarrollo urgente, descarado y demasiado ostentoso para mi gusto. Pero ya a los casi 5O ya sé que el mundo está lejos de ajustarse a lo que a mí me gustaría. No me resulta del todo imposible digerir que haya personas más aptas que otras y que por lo tanto puedan disfrutar de las consecuencias de su habilidad para prosperar - casi exclusivamente económicamente, claro está.
Pero en mi alma postcatólica, patricia renegada, artística, sociable y a gatas intelectual, me repugna cuando viene acompañada de la más descarnada condición lobuna de la humanidad. En la cámara Gessell que terminó siendo la casa donde vivimos un grupo de amigos y extraños, criados por Dior y juntados por las circunstancias, tuve ocasión de presenciar la peor versión de los seres humanos en convivencia. El programa realístico de TV palideció alevosamente en comparación con este miniexperimento del que tuve la ocasión de participar.
Con todo, encontré intuitivamente y por azar, la manera de de presenciar las muchas miserias de mis ¿amigos?. Si en algo contribuyó fue a que me sentí tan ... ¡NORMAL!
jueves, 24 de diciembre de 2009
En Caliente
No es facil escribir sobre lo que uno cree. En lo personal no creo en muchas cosas. No creo en el Dios que me enseñaron, no creo en la religion, ni creo en la bondad innata del ser humano. Creo en el esfuerzo, en la experiencia, y en la bondad aleatoria o interesada: aquella que nos hace entender que recibimos lo que damos. Y al revés. Por lo tanto es de las pocas cosas sobre las que tengo certeza. Otra es que todos moriremos y sin embargo vivimos como si fueramos eternos. Y a veces debimos hacer más planes, aunque claro, estos rara vez se cumplen porque en general el cosmos conspira en nuestra contra. Asi que, como se ve no creo en mucho. Creo que hay que ser muy valiente para poner esto por escrito y tomar conciencia de que uno esta muy solo en el universo. Pero es lo que tenemos.
Neura du jour: Carácter, Co(n)razón, Disgresiones, la educación, la esperanza, La Religión, What The **** Do We Know
sábado, 14 de marzo de 2009
Hoy tiré viejas hojas/de esas que hablaban del pasado....
Ayer fuimos una vez más a la casa de nuestra madre. El objetivo buscar documentos y avanzar en empezar a vaciar la casa. Todo transcurrió fluidamente hasta que me topé con el cajón del material de traducción. Era una traductora pública y había trabajado en grandes empresas, casi todas industrias bastante pesadas y duras, desde dragado de puertos, hasta centrales nucleares, pasando por un mundial, varios estudios de abogados, lineas aéreas, agencias de noticias internacinonales...
Me tomó por sorpresa encontrar, en la pila de glosarios, un cuaderno con notas manuscritas. Toparme con su caligrafía alta, algo apretada, un poco torneada, orgullosa y esmerada, fue como si me hubiese caido un meteorito en la cabeza. Quizá asociaba a mi madre a la traductora, por sobre todos sus otros roles de madre, esposa, amiga (de los demas), persona sociable, etc. etc.
Creo que la definió su manera de entregarse a su vida con pasión y sentido de la tragedia abrevadas en su amado Wagner y sus obras. Muchas veces pienso que era una persona que difícilmente se la pudiese considerar indiferente. Se arrojaba con pasión a las cosas que encaraba. A su trabajo, a la risa, a cuidar a su marido enfermo y convalesciente como si fuera una heroína de las peliculas del año 5O - como esas enfermeras que curaban a los soldados de guerra con un sentido muy romántico del amor y del dolor. Creo que la definió su honestidad. Brutal. Radical. Extrema.
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