"¿Cree usted que si lo pudiera decir con unas cuantas palabras, me tomaría el enorme y brutal trabajo de bailarlo?" (Isadora Duncan)

lunes, 4 de febrero de 2013

This is it


Bueno. Acá estoy de nuevo intentando cambiar mis parámetros neuróticos de perfección, eficiencia, entrega, extremos, absolutos, y etc. La mediana (?) edad me encuentra estresada, con amante casado, muchos muy buenos amigos, una casa hermosa, un campo, un vehículo que me da libertad (de la cual he hecho un culto, como dice mi shrink)

El año que comienza para mí hoy, intentará no ser ni perfecto, ni absoluto e intentaré fluir al son del cosmos al tiempo que disfruto del vértigo del vacío y la falta de limitaciones que a veces lo genera.

Deséenme suerte. Por ahora me voy de vacaciones. Si el forro que me emplea no me hace volver antes, serán largas y espero que fructíferas. Me llevo 4 libros de Kawabata, uno de Murakami (Kafka), Alain de Botton y André Compte de Sponville. Creo que voy bien. Y por si acaso el de Steve Jobs. Que nunca lo termine.

Cariños, C.

jueves, 17 de enero de 2013

Año nuevo de 2013


No soy supersticiosa pero el 13 es el día que nací y siempre me gustó. Nací un martes 13. El año no terminó aún para mi porque todavía no me fui de vacaciones. Hace un año que no me tomo respiro. Terminaré con el chequeo general de salud, levantaré la casa para pintarla y partiré al Este, rogando a Poseidon que no haya NADIES. Acabo de volver de hacerme varios estudios, el último de los cuales fue la ecografía transvaginal. Me la hizo un médico hombre. Cómo seré de trola que la sola vista del ecografo (aparato) me emociona. Salí contenta, volví a mi casa a desayunar y me voy a ir a trabajar, muy relajadamente. Al fondo del horizonte veo una luz finita larga y amarillenta de esperanza. Ruego a quien me oiga que me sea propicio y haga que las cosas sean mejores para mi. Ya sufri demasiado en esta vida. Pague mis culpas, las imaginarias y las inventadas; hice los deberes, los necesarios y los contingentes; hice el bien, trabajé con denuedo. GIVE ME A BREAK!

martes, 1 de enero de 2013

Doce Uvas


Soy poco inclinada al sentimentalismo festivo, pero heme aqui también entendiendo que de ilusiones vive el hombre, y son el motor del cambio y por que no de la relativa felicidad que se puede encontrar a veces en este mundo. Ya se; todos me conocen por mi alegría, optimismo y amor por la vida. Pero las raíces son duras y amargas. Me mueve y motoriza el deseo de felicidad. Anoche tome un pocillo con 6 uvas verdes y 6 moradas. Pedí estos deseos: -amor: que se consolide lo posible. Este año tuve una sorpresa. De esas que no son fruto de una intensa búsqueda a destajo, como entiendo que son producto de ello. Sino de esas que aparecen, inopinadamente, en tu ventana virtual. Y te animaste a seguirla. Esta sorpresa me lleno de gozo, de esperanza, me hizo sentir querida, rodeada de un abrazo doble, suave y tierno. Al punto que me da un poco de miedo la posibilidad de que sea cierto. Esto barrenando esa ola, sin tratar de forzarla, llena de esperanza. Ruego a quien sea que oyera que me una oportunidad en esta vida. Por mi parte intentaré no arruinarlo. -trabajo: deseo tener un trabajo que me guste y que no haga de mi un energúmeno amargo y estresado. Ojalá fuera posible. Y ojalá me conformara con ser mas pobre si fuera necesario. -salud: ojalá pueda sentirme mejor y encarrilarme en un estilo de vida sana - sin dramatizar. -familia y amigos: Que el cosmos me sea propicio y me conserve lo que tanto trabajo y amor cultivo -- y a conciencia. En esto me abrogo cierto mérito. Le pongo mucha energía y cabeza, y amor y piedad. Seguir así. -salud y amor y felicidad para todos los que quiero. Les deseo lo mismo a todos los que quiero, y cuanto más los quiero más les deseo las mismas cosas buenas que me deseo a mí. -poder expresarme: cuando era niña quería ser bailarina. En mi próxima vida me gustaría serlo. Esa capacidad de expresarse con el cuerpo me maravilla. Debería tomar cualquier clase de baile. NOTE TO SELF. Pero básicamente espero poder expresarme. Retomar pintar y escultura pronto. (NOTE TO SELF!) -NO atrancarme en pensamientos negativos y estériles. Cosima: tenés que aprenderlo antes de morir. Tenes que aprender a tomarte la vida con liviandad. Es que no vale la pena lo contrario. De donde sacaste ese amor por la tragedia? Ni importa la respuesta. JUST DO IT. NOW. (Cuántas van? Con el Chandon Delice no logro recordar lo que pedí) -Quiero viajar mas: dicen que viajando se fortalece el corazón. Esto no resiste mucho análisis ni que hablar énfasis. No me acuerdo más. Amén. Amén.

jueves, 27 de diciembre de 2012

No tiene precio. Literal. Como dice Roxi.

Plata gastada para regalos de navidad incluido y no exclusivamente el amigo invisible, demasiada. Regalos recibidos para navidad: 1, fechado 2002. No comment.


jueves, 30 de agosto de 2012

Ahh las excepciones...!

Mi nuevo amante es callado, altisimo, tiene ojos celestes, pantalones de corderoy de baston ancho y loden de tweed. Y botas con suela de goma crepe. Tiene dedos largos y hábiles. Parecería timido, a no ser por indicios contrarios. Tiene ese solo puto defecto. Y yo tengo la carne débil.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Cosima takes a new lover

Que lindo que era cuando todas las cosas que tanto te inquietaban y angustiaban, ahora no conseguis que te importen un bledo. Y todo por sólo intentar fluir.

miércoles, 27 de junio de 2012

Solsticio de junio

Heme aqui, lentamente asomándome de nuevo al ruedo, tratando de engrosar la piel, de tomar perspectiva, y de llegar a velocidad crucero.

sábado, 16 de junio de 2012

La Calandria Renga

Buenommm, acá estoy de vuelta, después de larga ausencia, igual que la calandria que azota el vendaval. Y traigo mil canciones como leñita seca, recuerdo de fogones que invitan a matear. Esa zamba no tiene nada que ver conmigo. No soy especialmente apreciadora del folclore, no me hace vibrar. Pero me nace como la sangre en la herida. Y es fruto de mi training en la secta. En esta nueva etapa de mi vida, digamos la segunda mitad, o el último tercio, o quizá un poco menos, me han estado pasando tantas cosas que estoy medio atónita, medio abombada, agobiada, atosigada. No se muy bien cómo redefinir mi vida, cómo mantener la calma, cómo pensar con claridad. Por todo lo expuesto, no me ha sido fácil escribir. Pero vamos de nuevo a intentar lo que salga. También resolví -mejor dicho se resolvió solo- el conflicto entre mi nueva Mac y el aborrecido proveedor de internet. No se gustan. No hay manera. No hay acuerdo. No hay entendimiento. Brilla el sol y está frío. Para mi peor es nada es un día perfecto. Como el mejor día del verano escocés. Para mí también es 'bracing', fresco y vigorizante. Eso le hace bien a mi estado de últimamente, cuando me siento bastante mal física y emocionalmente. Tengo náuseas, y vivo en estado de semipánico. La verdad la estoy pasando bastante mal. A tal punto que pienso seriamente en dar el paso que me he resistido durante tanto tiempo a dar. Arriesgarme. Que es una cosa que no me gusta. No me gusta el riesgo. No ese tipo de riesgo. Me gusta no se, otro tipo de riesgo. Me gusta la velocidad, me gusta la intriga, me gusta el espionaje, pero no me gusta apostar. Ni en chiste. No me gusta perder ni a la bolita, en resumen. Entonces resulta que he estado perdiendo cosas posibles por no querer arriesgar. Y las dos cosas que mas me importan en la vida son las dos que más he estado rehuyendo. Y entonces a veces siento que soy un alfeñique medio contrahecho, de tanto huir, y de no haber sido valiente, solo por miedo al fracaso. Entonces, ahora me pasa esto: tengo un trabajo nuevo que parecía ideal. Y olvido con frecuencia, por no decir habitualmente, que la realidad no es siempre ideal. Y entonces me pasa lo mismo que entre la Mac y fucking Fibertel. No hay entendimiento. Hay conflicto. No hay acuerdo. No hay producido. No hay satisfacción. Menudo kilombo. Si el viento me ayuda, o el azar me empuja, o en un momentánea distracción o impulso irracional (equivalente a que no resulte feliz mi actual trabajo) por ahí quemo las naves (o al menos las mando a la guardería) y me compro un BA246 y me paso una temporadita en Alba. Ganas no me faltan. Sólo me falta animarme. Si me animo.


domingo, 15 de abril de 2012

Empejorando y sintomizando

Viendo como se desmaya el sol de otoño trato de digerir los últimos acontecimientos y corregir y potenciar el rumbo de mi vida.

Por de pronto busco un poco de serenidad, porque cuando empiezo a hablar como el título de este post, o sea como estoy hablando últimamente, me preocupa.

viernes, 3 de febrero de 2012

martes, 20 de diciembre de 2011

Casualities

Hace poco estuve viendo a The Kings of Convenience en la Trastienda. No tiene nada que ver eso con esto, pero tienen una canción Erlend Oye y Phonique que se llama Casualities, la cual desde entonces resuena repetidamente en mi cerebro. Pero además el kioskero de enfrente de mi casa, que es brasilero, se llama Wagner. Que no tiene nada que ver con el titulo de mi blog. O si.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Equinoccio

No sé cómo pasó. Pero de repente se levantó la presión atmosférica, se disiparon las nubes, se alivianó la atmósfera. Y se produjo un vacío súbito en el que ingresaron unas oleadas del pasado de formas crecientemente benevolentes que me tomaron por sorpresa y que estoy tratando de recibir de la forma más receptiva posible, con el perdon de la cacofonía. Este fue un año aspero. Corrosivo. Mi animo estuvo muy limado por la incertidumbre politica laboral y me hizo mucha mella. Pero desde hace un par de semanas no se si por agotamiento e incapacidad de seguir sufriendo, o porque por alguna extraña fuerza cosmica y magnetica le hizo cambiar la mirada, o porque simplemente empecé a ver y escuchar señales distintas y adquirí una actitud mas pasiva y receptiva, la cual raramente se me da bien. En las últimas ¿semanas? mi peor es nada me dijo que estaba cansado un poco de mí, a lo cual me entregué no sin cierta liberación, inaugurando un poco de indolencia. No mucho más tarde recibo un correo de un antiguo colega que quiere verificar mis coordenadas, disposición, ocupación e inclinación. Almorzamos en el Malba y veo los planetas alinearse sistemática, humilde pero casi inexorablemente ante mis propios ojos virtuales. A continuación mi antiguo jefe me invito a festejar el fin de año con todo lo que significa. Con todo lo que significa 'mi antiguo jefe' y 'festejar el fin de año'. Mi antiguo jefe, hereinafter el Capitán Beto es un señor petiso, de ojos claros, apasionado, benevolente, brillante, pícaro, bueno, apasionado. La primera vez que nos entrevistamos -- bueno, él a mí, tecnicamente-- pasó eso como casi cuando uno se enamora a primera vista. Fue un amor de amistad en el sentido aristotélico. Pero tan fuerte que como dice la expresion tan cursi, ni los años ni la distancia han empañecido. Se dice así? hace tanto que no uso esa palabra. Empañar. Eso, nada lo ha empañado en esta docena de años. Para mi fue como un amigo, un poco padre. Con él conversamos de mis temas favoritos. Sobre todo de mis temas favoritos de aquella época. De la vida, de la existencia, del sentido del dolor, de los goces de la vida, del esfuerzo, del empeño, de la creatividad, de la gracia, de Dior, de Dior, y de arte, familia, amor, sexo, plata, trabajo, raza, religión, herencia, ejemplo, educación, aprendizajes. Yo de él aprendí muchas cosas importantes de la vida. Aprendí que es mucho más importante la intuición que el intelecto, la constancia que el empuje, la benevolencia que la verdad. Despues de anoche, alumbré una resolución. Voy a estar cerca suyo antes de que sea tarde. Y encima de todo lo antedicho mi casa huele a cera, trementina, curry y aceite de oliva extravirgen. Hoy no le pido más nada a esta vida.

lunes, 18 de julio de 2011

Golden Cage

Ayer salí a amortizar mis nuevas zapatillas, aprovechando el día soleado, fresco y seco. Fue toda una experiencia salir con los anteojos de ver. Generalmente salgo sin ellos, por diversas razones. Una es para evitar ver al idiota que mea con todo el gallinero afuera atrás de un árbol del rosedal. Otra porque pienso mejor sin anteojos. Como si me costara encerrame en mi cascarón...

Pero ayer venía mirando el pastito cuando veo una mancha amarillo-verdosa que piaba. Era un pajarito con pinta de canario, y una pulsera en la pata. Me quedé atónita tratando de descubrir por qué un canario estaba en los bosques de palermo -- y no volaba. Quizá estaba enfermo, o quizá no había volado nunca. Por ahí era de criadero y estaba totalmente perdido en la inmensidad de la selva, según sus estándares. Por ahí estaba enfermo. O quizá alguien lo había liberado pero no sabía qué hacer con tanta libertad. No sabía si rescatarlo: podía comprarle una jaulita y mijo y cáscara de huevo, o dejarlo libre y librado a su destino, que parecía poco propicio, ya que en apariencia no podía volar.

Me decidí por la libertad. Cuyo precio tan caro no me es extraño. Hoy tuve ganas de rezar por él.

martes, 28 de junio de 2011

El Espanto

La primera parte de esta etapa nueva, que aún a pesar de lo atractivo que una nueva etapa pueda ser, no conseguía ser estimulante bajo ningun concepto. Una densa nube negra se cernía permanentemente sobre mi cabeza, ominosa y turbulenta.

Recuerdo subir la barranca para ir al colegio. Mirar el tanque de agua en la punta de la loma deseando poder pensar que era linda y que mi mente se distrajera un poco. Casi consigo ese efecto al llegar el primer día al colegio y ver en la puerta escrito en piedra nada más ni nada menos mi propio nombre. Fue como en las películas de ficción como cuando te chupan extraterrestres y empezás a ver todo bajo una perspectiva veloz. Pero no había ninguna verdad nueva con estos descubrimientos.

El ritmo lo marcaban los informes de los médicos sobre el estado de salud de mi padre. Nunca eran buenas las noticias. Sí nos alegrábamos con pequeños avances. De hecho fue el único avance, a pocos días de haber sufrido el accidente: abrió los ojos. Desde ese momento, hasta 1312 días más tarde, su situación casi no variaría, y miraría al mundo con sus ojos color añil y ninguna expresión en el rostro nunca jamás.

jueves, 23 de junio de 2011

El comienzo del espanto

Alguien apareció en la cancha trayendo una puerta sacada de quicio. ¿Cómo alguien pudo pensar en qué hacer?

Yo no me atrevía a acercarme al lugar de los hechos. Pero lentamente, fui superando una fuerza invisible que me retraía del lugar. Hasta que alguien me sacó del lugar de los hechos.

Aún así ví como ponían a mi padre sobre esa puerta. Despues no sé si vino una ambulancia o lo llevaron a Mar del Plata. Allí lo internaron en la Clínica Privada. Pasó una semana sin noticias, cuando a eso del sexto día vino la primera 'buena noticia'. "Abrió los ojos".

En el interin se sucedieron un montón de planes logísticos entre los que se contó que nos mudaríamos a vivir a Mar del Plata a la casa de una amiga de mi abuela, esperando a ver qué sucedería. No lo podían mover ni había nada que hacer. Primero anunciaban: "esperar 24 horas" luego 48 horas, luego 72 horas. Paso a paso en un calvario imposible de imaginar.

Había cierta alegría de mudarse a una casa soñada en un lindo barrio. Y bastante inquietud de empezar a ir a un colegio nuevo. No se sabía nada. No se sabía ni nadie decía qué pasaría, hasta cuándo duraría.

En el colegio percibía una muda solidaridad. Todos nos miraban expectantes, y nos sentíamos un poco alienígenas por lo que nos estaba pasando. Mientras tanto yo me sentía como me sentiría muchas veces a lo largo de mi vida. Alguien que mira una película que no entiende, que es demasiado dolorosa, y paralizada por el espanto.

Todos esos meses se caracterizaban por una tensa espera, por la compañía magnífica de una inmensa y muy unida familia que apenas hacía mas tolerable una realidad lacerante.

El único recuerdo grato era patinar en la barranca de la calle San Lorenzo y las idas a la playa después del colegio a jugar al truco y a fumar. Fumar ya no era un atrevimiento pecaminoso sino casi un merecimiento algo salvador.

miércoles, 22 de junio de 2011

Papote

Después de una infancia muy feliz, llena de música y alegría, un verano en 1975, de esos veranos que casi aburrían y ya eran más otoño que estío todo se derrumbó de manera tal que nuestras vidas no volverían a ser las mismas.

Apurábamos todos las últimas veladas, las últimas idas a la playa, los ultimos chapuzones en el tanque australiano, las últimas 'escondidas'. Aparecía cierta inquietud por las tardes, que nos recordaban que nuestros veraneos llegaban a su fin. Aún cuando muchas veces hasta nos aburríamos de jugar a los aviones, montados en las ramas bajas de los abetos, y de hacer guerras de bellotas y de bosta seca (y a veces no tanto), siempre era no sin cierta amargura que dejábamos esa vieja estancia que había albergado tantas generaciones. Los amigos de la familia eran bienvenidos y partían felicitándonos por la concordia entre tantas personas de diferentes generaciones.

Esa tarde, como muchas otras, ya empezaba a refrescar un poco, y nos sentábamos en los capot de los autos, que conservaban el calorcito del motor por un rato. Los caballos corrían casi desaforadamente de un extremo a otro. Los jinetes también sacaban espuma por la boca en ocasiones. La adrenalina corría libremente. Y la diferencia de las generaciones no siempre se respetaba, fruto de la intoxicación hormonal y a veces alcohólica.

Estaba mirando el partido más o menos anodinamente, como si fuera uno más de los tantos que ví en mis 14 apenas años de existencia, acostumbrada a ver a mi padre sudar tanto como sus yeguas. La Barbarella y la Flecha eran sus preferidas. Y de repente un desaforado pechazo por la derecha hizo volar a mi padre por el aire, y cayó sentado. La nuca pegó un chicotazo contra el piso y ahí quedó inerte.

Ví a mi madre, que hasta entonces estaba sentada al lado mío con su pelo batido y su cigarrillo Peter Stuyvesant, salir corriendo como un rayo, mientras perdía los zapatos por el camino. Podría asegurarse que vio su vida desvanecerse frente a sus ojos. El destino le daría la razón.

viernes, 17 de junio de 2011

Full Circle again

Habiendo llegado a la edad provecta, he tomado al toro por las astas y he encarado una revisión existencial y física.

Empecé por hacerme un chequeo médico general, fruto del cual intentaré dejar de fumar, mover más el orto, y sacarme las innumerables piedras alojadas en la vesícula. Sin embargo, las que tengo en las glándulas salivares, no logran interesar a nadie. En el proceso de pedir turno con un cirujano (puaj) me topé con un nombre que desencadenó una cascada de recuerdos que con tanto esfuerzo contengo en el fondo más recóndito de mi materia grisácea desde mis años adolescentes.

Al Dr. Brea lo oí nombrar durante por lo menos 3 años y 7 meses. El Dr. Brea era como una referencia monumental y mítica para María Casais. María Casais era una enfermera gallega que había trabajado con el Dr. Brea, si no recuerdo mal, en el Hospital Británico. María Casais era de Finisterre. Era la persona más austera, dura, aguantadora, sólida, entregada y abnegada que conocí en mi vida. Probablemente un poco más que mi propia madre, que no se quedaba corta en la cuenta de esa cualidades. Ahora, el hecho de haber traído estas cosas a la memoria da pie a que empiece a vomitar una cadena interminable de cosas tremendas, que a lo largo de todo este no tan corto blog, he evitado con éxito.

Pero este es el anuncio. Iré acometiendo esa serie nefasta, negra y dolorosa en dosis homeopáticas. Quizá llegó el momento de hacerlo.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Todo culpa de la bergère

Esta mañana cuando me levanté salí a ver el termómetro, porque sé que los medios, con esa manía argentina de manipular la realidad, siempre agregan dos grados en el verano y sacan otros dos en el invierno a la temperatura verdadera. Al abrir la ventana empujé con el trasero una 'bergère' que ahora tengo en mi casa que era de mi madre, antes de mi abuela, y no se si de alguna otra generación. El ruido que las patas robustas hicieron al arrastrarse por el piso de madera me llevó inmediatamente desde ese estado de semi-vigilia a la casa de mi abuela paterna, Máma. Cuando yo tenía poco más de una década, iba los domingos a dormir a su casa. Cuando me acostaba, en un cuarto para mí sola, en un barrio más ruidoso que el mío - o al menos con ruidos distintos, como los autos bajando por la barranca, y la ausencia de pisos crujientes, me costaba mucho dormirme, así que no me gustaba tanto ir. Además en el desayuno, prolijamente preparado eso sí, había café instantáneo aunque hubiera manteca. Y a mi me gusta el café de filtro, bien fuerte, ya desde entonces. Pero lo que sí recordé esta mañana fría de otoño porteño, fueron los olores de esa casa. El olor a cera de los pisos. El olor a los buñuelos de seso y de consomé. El olor de los radiadores detrás de las protecciones de madera. El jabón de tocador de La Franco-Inglesa. El aroma embriagador de felicidad de 'L'Air Du Temps'.

Indisolublemente unidos al recuerdo de los olores está el grabado en mi cerebro la colección de pastilleros que posaban estoicos sobre la repisa a la entrada del living. Los había de cerámica y de metal con esmaltes de muchos colores. Muchos eran color turquesa, igual que los perros chinos que hoy me encantaría tener en mi propio living. Otros tenían florcitas rococó. Estaban los redondos, los ovalados, los cuadrados y los rectangulares (o con forma de prisma debería decir) Pero todos en la tapa tenían motivos diferentes. Unos eran tallados, otros repujados y otros pintados. ¡Y todos se podían tocar!

La colección de pastilleros podría ser una metáfora de abuela: extremadamente refinada, con ese refinamiento que se hacía más glorioso por su falta de pretensión, de pose. Y por su firme modestia.

lunes, 2 de mayo de 2011

Slipstream

Además del sueño recurrente del que me despierto afiebrada porque tengo la boca ahíta de alfileres con las puntas hacia afuera, sufro de otro que es aventurarme por calles desconocidas y perderme aunque todo me resulte familiar. A veces tienen total sentido estos sueños. Estos últimos días, sobre todo el segundo. Me pasan demasiadas cosas que me es imposible procesar. Quiero y no puedo acomodarlas en mi mente, entenderlas y obrar en consecuencia y con orden, lógica y sensatez.

En esta breve temporada me visitó mi caballero andante. Su armadura es flexible pero huele bien, su espada me traspasa, sus palabras me serenan. Su abrazo me da paz y amor. Todavía no me decido si soy muy cobarde o muy sensata.

Pero entonces me decido por no hacerme caso y fluir. Y ver qué me depara el destino, sin querer que éste se ajuste a lo que yo quiera.

jueves, 7 de abril de 2011

Cambia, todo cambia.

Afuera está bochornoso y tengo las manos, pies y nariz fríos, casi helados. Y está nublado. Tengo frío y todavía ni siquiera está demasiado avanzado el otoño.

Se avecina una temporada donde los inmensos cambios que se producen a mi alrededor van tomando forma, mientras yo me hago la distraída para no caer presa de la angustia ni, dentro de lo posible, la ansiedad.

En un plazo mediano mi trabajo en esta empresa románica que me da tantos beneficios -que me da pudor enumerar y me pregunto si habré apreciado mis ventajas lo suficiente y me respondo que creo que sí, que bastante-, llegará a su fin. Al menos como lo conocía.

Además, en el futuro inmediato llegará mi caballero andante y extranjero. Convinimos tener una conversación bastante definitiva la cual yo soy la primera en querer esquivar.

Interim otros acontecimientos sociales y familiares me empujan hacia un cierto protagonismo que rehuso.

Pero como leí hace un rato, hablar y pensar a veces es contraproducente. Con lo cual voy a seguir con mi navegación a tientas, hacia donde me lleven las corrientes. Quién sabe. Quizá sería mucho más sensato y trajera bienaventuranza.

miércoles, 23 de marzo de 2011

50 años no es nada

El propósito subyacente de este blog es intentar escribir los recuerdos que recuerde y las cosas dignas de relatar.

Aunque no he cumplido con aquello de que la inspiración nos ha de encontrar trabajando, me excuso de no haber producido nada.

Otra vez recurro a lo más fácil, las memorias de la niñez. En este caso con la esperanza de que la imagen diga muchas cosas que no puedo expresar, porque como en ese sueño recurrente, tengo la boca tupida de alfileres.

jueves, 20 de enero de 2011

The Connector

Cuán a menudo me acuerdo de los consejos y apreciaciones desinteresados de mis amigos más entrañables e íntimos. Por ejemplo, de aquella vez que Iolande afirmó tan rotundamente que imprimió para siempre: "Ay, Cosima, ¡es que vos hacés todo mal!".

Y tiene mucha razón. He aquí un ejemplo. Acabo de realizar una transacción brillante, en modo remoto. Y como muchas otras veces, los beneficiados fueron los otros.

Está mal perpetrar actos desinteresados y encima de una efectividad y adecuación impolutas. Está muy mal que yo no haga cosas así por mí. Algo está rematadamente jodido por ahí adentro.

martes, 28 de diciembre de 2010

La Hija del Ingeniero

Cada vez que miro esta foto me provoca una admiración enorme. Edipo vive.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Solsticio de Diciembre en el Hemisferio Sur

La proximidad del solsticio de verano no me sienta muy bien. Seguro porque el sol gira como un loco sin ponerse en el polo sur. Mejor dicho: me sentaría mucho mejor si no estuviera yo donde casi siempre me encuentra, sin poder hacer mucho por evitarlo. Este año voy a variar un poco (seguir variando) mis costumbres. Mi intento de tomarme las cosas con más calma y que todo me resbale más ha mostrado pequeños pero alegres frutos. Ahora el año termina y ha sido arduo pero con algunos frutos más o menos notables y puedo relajarme al menos mentalmente y hacer la plancha, al menos mentalmente.


Que es lo que pienso hacer a partir de ahora mismo.

martes, 30 de noviembre de 2010

Rifa

Ayer me dieron el premio 'ovarios de oro'.

Primero me alegré, después lo pensé mejor, y ahora francamente, me preocupa.

Esa tolerancia que solía tener, se está desintegrando como talco en el aire.

martes, 26 de octubre de 2010

Moviendo el Carro

Floreció el lapacho rosado de Elizalde (¿era Elizade?), subieron dos centígrados y los hombres surgieron de su letargo como hongos después de la lluvia. Pero las mujeres, o al menos yo, también estamos diferentes. Dos grados más y me cuesta levantarme y me siento perezosa aunque tengo ganas de arrojarme irracionalmente a nuevas aventuras. Como dice Mixmi, he estado agazapada, pero de repente ¡zas!

Ayer, después de otro día anodino en la oficina, me calcé el deportivo y me fui al Rosedal. No me sorprendió tanto, pero había mares de gente. Hasta un idiota que decidió que el medio del circuito es de su propiedad y de las cuatro veces que lo crucé, dos casi me atropella. Hoy voy a ir de nuevo y si puedo le hago una zancadilla.

Cualquier cosa con tal de no llamarlo al francés.

jueves, 26 de agosto de 2010

Tail Wind

Algo cambió o está cambiando. Los clichés por previsibles no son menos ciertos. Después de grandes cambios ó crisis, una vez que una puede sacar la cabeza del agua y despues de recuperar el aire y volver a respirar normalmente, hasta relajadamente, cosas buenas empiezan a suceder.

A veces me veo tan lerda por no ver o aceptar las cosas antes - incluso cuando hacerlo me reportaría un inmediato beneficio!

Anyway. Despues de una temporadita en el infierno de nuevo me siento 'quite myself again'. Tengo energía, inspiración, y cierto valor para encarar cosas. Y de encararlas con menos angustia.

Quizá es la aproximación inexorable de mi cumpleaños número cincuenta.

lunes, 19 de julio de 2010

Llueve

Desde la última vez que fui a Londres en invierno, me cambió la percepción. Entendí que la lluvia es necesaria, que no tiene por que ser mala.
Además me tranquiliza naturalmente.
Me pone más reflexiva.
Me suaviza el carácter.
Me hace hablar en voz más baja.
Y más grave.
Me enojo menos.
Además estoy más lucida y con ganas de trabajar.
Además le hace bien al campo y promete buenas cosechas.
Me gusta la luz que traen los cielos grises.
Me inspira. De un modo indeterminado y no focal.
En definitiva, me hace bien.

miércoles, 23 de junio de 2010

Qué copiona

Siempre me pregunté qué tipo de augurios acarrearía ponerle el nombre de Cosima en una tierna criaturita. No me habría animado.
http://www.dailymail.co.uk/tvshowbiz/article-1288962/Proud-new-mother-Claudia-Schiffer-decides-carry-new-daughter-Cosima-arms-stroll-London.html

miércoles, 9 de junio de 2010

A La Mierda Con Los Faroles

Estoy sumida bajo una montaña de angustia que me ahoga y siento que en cualquier momento puedo explotar. Me están sucediendo tantas cosas a distintos niveles, que si no me desahogo creo que me va a dar algo.

Hace trece días el ciudadano galo que conocí hace dos años y tres meses, si mis cálculos no fallan, reapareció, anunciando que ahora era libre. Ipso pucho iniciamos un romance apasionado y épico, como de novela francesa. Algunos días le cociné aún a pesar de la aprensión que me daba someter el fruto de mi dedicado esfuerzo a su criterioso paladar; otros cocinó él delicias como 'Crème Dubarry'. Ordena, hace la cama, lava los platos, acomoda el living. Me ayudó con la mudanza de la casa de mi madre, cargó cajas, embaló porcelanas y cristales. Por las noche me pregunta "veux tu venir à mes bras?. Y por supuesto, encuentro esa invitación del todo irresistible. Tiene un talento de proporciones titánicas y aunque es difícil, cuando actúa, me manda a las extragalaxias. Además me abraza mucho, me acaricia la piel en su entera extensión, y me llena de besos a la vez que me dice palabras dulces como 'coquinette'.

Pero siempre está ese pequeño detalle y es su ¿ex? No está fuera de la foto de modo absoluto, como me gustaría a mí, sin llamados ni pedidos de servicios. Sostiene que es difícil, que está en brete apretado.
Adoro la certidumbre, y sin embargo, me veo forzada a navegar en las aguas oscuras y viscosas de la duda permanente. !¿Por qué no puedo fluir?! ¡Porque mis entrañas les gustan las cosas claras!. Si! Blancas o negras!

jueves, 3 de junio de 2010

Virazón

Dicen que los extremos se atraen. Siempre fui amiga de los extremos y de las atracciones irremediables. En esta temporada pasé, sin solución de continuidad, de sentirme casi miserable, a no poder creer que mi suerte podría llegar a cambiar tan radicalmente. Las uvas están verdes, pero las perspectivas son tan buenas, que me invade simultáneamente un miedo pánico de que esto sea fruto de mi poderosísima imaginación.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Quemar las naves

Esta mañana me sorprendió mi propio malhumor. Al principio lo atribuí a que desde temprano tuve que atender llamadas del viejo continente, con quien nos llevamos 5 horas de diferencia, por lo que a nuestras 9 horas antemeridianas, todos están ansiosos. Después lo atribuí a que en esas conversaciones fueron con dos personas bastante pesadas. Me dolía la cabeza y me tomé un actrón.

Ahora que hice una pausa para almorzar mientras webbeo, tuve un momento de iluminación: anoche soñé con mi madre. Ella me decía en el sueño: "No me digas más 'mamá'. Ahora decime Ana."

Lo interpreto de dos maneras: me rechazaba, ó al fin terminé mi duelo. Las dos cosas son re dolorosas. Pero también tengo una sensación que algo tiene de liberación.

martes, 18 de mayo de 2010

Algunas cosas, realmente, no tienen precio

6:00AM Me despierto con 'Señal de Ajuste' en La Metro. Buena música, hablan poco.

6:45AM Me presento en Colombia 4300 y me dispongo a hacer cola, cosa que se encuentra dentro de las que más detesto en este mundo, junto con sacar fotocopias. Es de noche y hay mosquitos. Me doy cuenta cuando me miro las piernas y sobre las medias negras tenía multiples manchitas pardas disfrutando del precioso líquido.

7:20 Me atiende señorita bastante amable, quien me retiene los documentos y me dice que espere mientras los procesa y me hace esperar en una segunda cola. Mientras los zancudos siguen disfrutandonos a los que esperamos al sereno. Avanzo.

7:30 Ingreso al fuerte del imperio extranjero. Me franquean la entrada cuatro guardias de seguridad por suerte, autóctonos. No había llevado teléfono móvil porque lo había leído en la interné, ni otros artículos electrónicos por la misma razón, ni desodorante ni perfume porque ya me había puesto. Pero me hicieron dejar las llaves del auto, un pendrive con mis archivos más preciados, y los cigarrillos, que menos mal que estaban cerrados. Si no era para fumárselos, ¿para qué los querrían? Me preguntan si tengo plata, les digo que estoy forrada. Me preguntan si estoy casada y les digo que no, que sino por qué creen que tengo tan buen humor a estas horas intempestuosas. Avanzo.


7:40 Me atiende otra señorita, igualmente amable, quien me dice que tengo el numero 132. Dice que los primeros cien los entregan a discapacitados, viejos y madres. Y que a partir de los cien atiendel al resto. Le pregunto si por mi avanzada edad no me debería dar un número entre los primero cien. Dice que no. Me toman las huellas dactilares. Espero los 32 números que me separan de mi cita,más los siete de los ancianos, discapacitados, y madres (qué asociación más tremenda) soportando el olor de una ciudadana cubana sentada a mi lado, que se había inmerso -previa visita al consulado- en un perfume rancio y pasado de moda, hasta que al final suena mi turno.

8:50 Me atiende un Mike, porque no se podría llamar de otra manera. Me pregunta a dónde pienso ir, le digo NY, me pregunta cuánto tiempo, le digo unos quince días Dior mediante. Me dice a qué, le digo vacaciones. Me pregunta si estoy casada (¿qué les importa?). Me pregunta dónde trabajo (obviamente ya sabía que trabajo y dónde y cuánto gano y unos cuantos datos filiatorios más, le contesto que en una empresa que adminstra autopistas. ¿que adminstra qué? AU-TO-PIS-TAS. (No sé si por sordo o por yanki que no entendía). Me preguntó dónde vivía y le contesté descaradamente A LA VUELTA. Ah vecinos, me dice. Si, contesto.

9:00 Bueno, pasá por DHL para pagar el envío. Tenés otorgada la visa.

Todavía estoy un poco atónita por que no sé qué salió bien cuando iba munida de toda la artillería posible, por si me la pedían.

Ahora me voy a tener que ir de viaje, nomás.

jueves, 8 de abril de 2010

Meandros de la Mente

Estuve una semana en mi pueblo favorito, aprovechando la festividad Pascual. Disfruté largas caminatas por las playas solitarias, saqué fotos que me salieron bastante bien. Pero volví y el aire acondicionado de la oficina full throttle me consiguió una gripe llena de mocos y noches con pesadillas. Además mi querido amigo Pancho, volvió de emergencia de Londinium porque su padre esta gravemente enfermo. Las largas conversaciones con él se nota que activaron algo en mi mente.

Anoche produjo una imagen de mi padre tan nítida como nunca jamás lo había soñado en treinta años. Tenía su pelo castaño claro peinado hacia atrás, estaba recién afeitado y olía su Carnaval de Venise, hablaba un poco de lado mostrando parcialmente sus dientes blancos y bien alineados como así también su ser un poco socarrón y su voz musical e hipnotizante. No la pude dejar de reconocer. Y me abrazaba.

La llamo a mi hermana para compartirlo con ella y me desdijo. Según ella, no era mi mente -a la cual yo le atribuí cualidades inefables por las cuales rescataba datos muy detallados archivados cuidadosamente en un resguardo secreto-, sino que me había visitado él mismo en persona, el merísimo Manuel Isaías, que tan joven nos dejó.

Por suerte todavía tenemos su guitarra.

viernes, 5 de marzo de 2010

É pau, é pedra, é o fim do caminho. É um resto de toco, é um pouco sozinho ...

Deben de tener algo de cierto las insinuaciones de mi antiguo shrink sobre ciertas inclinaciones extremistas.

En los idus de marzo, me siento aprensiva sin saber muy bien debido a qué, como me imagino que hubo de sentirse Julio César.

martes, 23 de febrero de 2010

Wolfie 2010

En un rato me encuentro con mi némesis más temido, mi amigo Wolfie.

Como siempre, me preparo para el encuentro, no sin una innegable cuota de angustia, esperanza, vértigo ...

Parte del miedo que me da encontrarme con él es porque tiene una imagen de la que fui en mis dos vidas anteriores. Sin embargo en esta tercera etapa de mi vida, aunque me sienta tan diferente, el nervio sensible de la que fui, vive en mí, aún a pesar de mis esfuerzos por negarlo.

Se me ocurrió buscar el significado de némesis, que más allá del sonido amenazante que me provoca, me sorprendió que la diosa mítica castigaba a los hijos desobedientes. Con razón! Siempre fui esa. Y Wolfie lo sabe.

lunes, 8 de febrero de 2010

Putting On A Brave Face

Hace dos días finalmente conjuré energías para reunirme con mi amigo P. Con él hemos sido colegas, amigos, cómplices, hemos salido juntos, hemos sido vecinos, prácticamente concubinos y para muchos como un matrimonio de esos que están casados hace mucho y no les hace falta decir las cosas con palabras. Su compañía es un bálsamo para mi alma. Es lindo, inteligente y bueno. Adoro sus ojos celestes, destacados por las ahora leves ojeras. Me gusta hablar con él de todo. Confío en su criterio y consejo. Almorzamos en su lugar preferido. Luego paseamos por las calles con plátanos, mis preferidos. Qué lindos que están los árboles de mi ciudad en estos días. A él no le gustan mucho los plátanos. Creo que es porque le dan alergia. Visitamos un edificio que quería conocer. Siempre se comporta como si fuéramos una pareja. Como si le gustara parecerlo. Le gusta la pareja. Le encanta contestar las preguntas indiscretas de la inmobiliaria o vendedora de turno. Al caer la tarde nos sentamos en una de las más lindas veredas con exposición norte-noroeste y nos quedamos hasta que nos echaron. Me dí cuenta que no lo ví todo lo que habría sido normal durante su estadía, porque sabía qué me esperaba cuando se fuera. Ojos que no ven, corazón que no siente. Hace un año y cuatro meses, coincidiendo con la muerte de mi madre, quemó las naves y se fue a vivir a mi ciudad favorita del mundo entero. Allá, forzado por las circunstancias, olvidó sus obsesiones y obstáculos y si bien no consiguió del todo sus objetivos, tuvo mucha suerte. Me alegro inmensamente por él y se lo digo. Consiguió una novia muy vivaz a la cual me presentó bastante formalmente.

De todas maneras, al dejarlo en la estación de tren y si bien me pude despedir con elegancia y generosidad, bastó que cruzara la calle para sentir mi corazón partido. Lloré de camino a casa, por entre medio de los bosques, sin ningún apuro y con una pena no pequeña.

Pero la vida siempre te tiene preparado otro zarpazo, para el caso que sientas pena propia. Me contó Mixmi cómo a Luz, de la manera más inopinada y, con todo el absurdo que esta vida tantas veces tiene para ofrecernos, le arrebataron la vida, en la flor de su edad, con tantos sueños sin cumplir ni promesas concretadas, unos cazadores.

martes, 2 de febrero de 2010

Alto Verano -- otra vez

Esta temporada del año para mí es siempre un poco rara. Recién vuelvo de vacaciones, durante las cuales se supone que uno descansa y se diverte. Lo segundo no siempre. Y debería forzar la descripción para calificar mi corto veraneo de divertido. Eso sí, descansé. Un poco

Pero volver a la gran urbe, que el ritmo sea lento, tedioso y pegajoso no me ayuda a encarar el año. Además es muy temprano para encararlo con bríos. No me dieron ganas aún de hacer mi listita de "dos and don'ts", ni tan siquiera.

Durante esta luna más se me da, a fuerza de sentirme aburrida y ansiosa, hacer macanas. Por ejemplo pasar revista de mis antiguos flings. Hoy almorcé con Alito grande. Alito es un muchachote tano y vehemente con quien somos amigos desde hace casi una docena de años. Tuvimos privilegios pero hace años nos respetamos -- demasiado. Estaba tan buenmozo con su pelo algo largo y peinado para atrás... Mantuvimos un almuerzo interesante, intenso, donde no nos dijimos nada de lo que pensabamos, en aras de la civilidad.

Lo bueno es que me subió un poco la bilirrubina y por ahí me entusiasmo y me pongo un poco a tono a ver si encuentro un huesito o más bien un fémur que me mantenga entretenida por tiempo indeterminado.

lunes, 25 de enero de 2010

Me faltaron vacaciones II

Sábado ardiente en la ciudad. Aparece en el ciberespacio SS, antiguo 'festejante'. Un festejante con escaso o nulo éxito en conseguir festejarme, a pesar de lo cual decidí que no era él, sino que soy yo. Entonces le propongo cine y sale. Ofrezco comprar las entradas con tiempo y ocuparme. Acepta emocionado. Lo paso a buscar. Me indica por dónde ir, dónde doblar, en qué carril circular y dónde estacionar. Vamos a ver a Jude y a Robert. Una vez allí, señala a dónde deberemos dirigirnos, aunque no sólo no tenga la menor idea, sino que no hay cines en ese piso. Luego descubre que el actor que hace de malvado es Andy García, aunque en realidad es Mark Strong.

Comemos en la vereda de una pizzería, a la merced de la brisa caliente del verano metropolitano, donde me ilustra sobre los ingredientes elementales de la pizza a la napolitana. Conseguimos reímos en un par de ocasiones. Me cuenta que está tocando en una banda de música brasilera. Tocan una música poco conocida (sic), más moderna que la bossa nova, o sea el pagode, me explica. NO sólo sé lo que es el pagode. Sé también que no me gusta. Me dice que me invita a verlo tocar en algún lugar de la costanera. Cuando llegamos a la locación advierto que era en una plaza. Miles de autos estacionados en todos los lugares posibles. Mucha gente hormigueando por veredas, calles, sendas y avenidas.

Esta vez le explico yo que no hay dónde estacionar, que quiero hacer pipí, y que no me divierte el programa. Así que me voy a mi casa silbando bajito, disfrutando de lo único bueno que ofrece la gran urbe en este furioso verano meridional: las calles vacías.

miércoles, 20 de enero de 2010

Me parece que me faltaron vacaciones

Primer acto: Invitación a comer a casa de Tío en barrio Norte.
Segundo acto: me preparo remotamente, saliendo con tiempo, habiendo comprado cospeles para el estacionamiento. Arribo a zona, compro de antemano en ticket en la máquina ad-hoc, doy tres vueltas a la manazana y al no conseguir lugar me estaciono doble mano con balizas sobre Peña a esperar a que se produzca un lugar. Pasan más de 20 minutos.
Tercer acto: un peugeot 206 modelo antiguo se me pone atras con balizas. Cambia de opinion. Se me pone adelante. Se libera un lugar. Atina a estacionar, cuando lo intercepto. Me bajo del auto y le digo que como bien vio, yo estaba primero. Me dice que la cuadra no es mia. Le digo que no, pero que es una cuestión de civilidad. Se encoje de hombros. Le solicito que tenga a bien retirarse ya que corresponde que me ceda el lugar ya que sino equivaldría a colarse en una fila.
Cuarto acto: se retira renuente. Estaciono, feliz con la victoria. Cruzo al quiosko a pagar mi deuda de 2,4O por cospeles comprados anteriormente. Veo sugus. Compro sugus. Cruzo calle. Veo Individuo del Peugeot todavía esperando lugar. Le ofrezco sugus. Se abstiene. Insisto. Afirmo que por favor. Se niega más o menos amablemente. Le digo "al menos uno rojo". Acepta. Le dí las gracias y me fui cantando bajito.

Espero que no me haya hecho un rayón.

sábado, 16 de enero de 2010

DarwinTown

Como me había propuesto, y en pleno ejercicio del que pienso será mi lema de este año 'lo mejor es enemigo de lo bueno', heme aquí depositando algunas palabras. Aún cuando mis neuronas estén más apaleadas que de costumbre, debido a la ociosidad, el alcohol, los trasnoches, y las pésimas compañías. Lo notable es que eso es lo que considero el contexto perfecto para desenchufar, descansar, y disfrutar. Leí un par de libros olvidables, pero finalmente encaré 'El Museo de la Inocencia' de Orhan Pamuk, que tantas alegrías me está dando. Y mi mente me jugó una pasada desagradable cuando dejé apartados en un pilón cosas que no debía olvidar ... y olvidé. entre ellas se encontraban el Ulyses (menos mal) y Sábado de Ian MacEwan (Lástima).

Pasé unos días en esta zona tan increíble en todos los sentidos como Punta del Este. La elijo porque me gustan sus playas, el mar, el clima estable lo cual en general significa menos viento que en la costa atlántica. Siempre amé el océano. Me gusta sentarme o caminar, y contemplar su inmensidad y mi pequeñez, valga la obviedad.

Sin que pudiera remediarlo, acabé casi en el área mas ardiente de la pelotudez sudamericana. Pero ello no quitó que hiciera mi silencioso y corrosivo estudio demográfico. Cada vez que voy me golpea el desarrollo urgente, descarado y demasiado ostentoso para mi gusto. Pero ya a los casi 5O ya sé que el mundo está lejos de ajustarse a lo que a mí me gustaría. No me resulta del todo imposible digerir que haya personas más aptas que otras y que por lo tanto puedan disfrutar de las consecuencias de su habilidad para prosperar - casi exclusivamente económicamente, claro está.

Pero en mi alma postcatólica, patricia renegada, artística, sociable y a gatas intelectual, me repugna cuando viene acompañada de la más descarnada condición lobuna de la humanidad. En la cámara Gessell que terminó siendo la casa donde vivimos un grupo de amigos y extraños, criados por Dior y juntados por las circunstancias, tuve ocasión de presenciar la peor versión de los seres humanos en convivencia. El programa realístico de TV palideció alevosamente en comparación con este miniexperimento del que tuve la ocasión de participar.

Con todo, encontré intuitivamente y por azar, la manera de de presenciar las muchas miserias de mis ¿amigos?. Si en algo contribuyó fue a que me sentí tan ... ¡NORMAL!

martes, 29 de diciembre de 2009

Me tomo el buque

Lo primero que voy a hacer en cuanto llegue y en cuanto sea una hora decente, será tomarme una caipiroska mirando al mar, pies hundidos en la arena. Olvidaré todas mis penas, pensaré en los que estan lejos y quiero y me divertiré con mis concubinos hasta pasada la primera quincena del año nuevo.

Me alejaré por un rato largo de este, mi favorito y tumultuoso mundo virtual. Voy a abocarme, por un rato, al mundo de los vivos. Flores de vivos, eso sí.

Cuando vuelva, prometo haber concluido mi temporada acongojada y volver con -si no nuevos brios, el propósito de reanudar escribir aquí.

Cariños, Cacho.

jueves, 24 de diciembre de 2009

En Caliente

No es facil escribir sobre lo que uno cree. En lo personal no creo en muchas cosas. No creo en el Dios que me enseñaron, no creo en la religion, ni creo en la bondad innata del ser humano. Creo en el esfuerzo, en la experiencia, y en la bondad aleatoria o interesada: aquella que nos hace entender que recibimos lo que damos. Y al revés. Por lo tanto es de las pocas cosas sobre las que tengo certeza. Otra es que todos moriremos y sin embargo vivimos como si fueramos eternos. Y a veces debimos hacer más planes, aunque claro, estos rara vez se cumplen porque en general el cosmos conspira en nuestra contra. Asi que, como se ve no creo en mucho. Creo que hay que ser muy valiente para poner esto por escrito y tomar conciencia de que uno esta muy solo en el universo. Pero es lo que tenemos.

martes, 27 de octubre de 2009

Martes 13.

Lugar, Hall de Entrada de edificio donde vivo.

Toma 1: Asamblea consorcio: orden del día remoción administrador. Presentes: administrador, abogado, escribana, 9 propietarios 11 poderes

Toma 2: administrador impugna poderes, propietario increpa, apoderado empuja y amenazaa propietario.

Toma 3: Propietario volea puños a administrador 30 años mayor quien cae al piso en medio de patadas por doquier y se golpea la cabeza contra vidrio que se rompe y le quedan astillas en la cabeza. En el proceso pierde tel. móvil y libro de actas.

Toma 4: todos presentan exposición en Comisaría 23 a cargo de subcomisario Girardi y Principal Pereyra, desde anoche, amigos.

Toma 5: Cuñada de propietario, abogada penalista cursa comunicación a la 'CRIA. LOCAL', al cabo de la cual, despues de una nueva ronda de exposiciones de los actuantes, son enviados a sus hogares (previa pregunta del Pppal. sobre si Yours Truly estaba en auto). Partimos bajo la admonición de que seguiría la causa en el fuero contravencional para lo cual seríamos citados a deponer nuevamente.

Epílogo: El adminsitrador salió y ileso y habría querido ser yo la que le propinaba trompadas y patadas. Casi sin dormir y todavía no me baja la adrenalina!

Ahh omití contar que intenté separar a los contricantes, sin éxito, que estaban trenzados como fieras salvajes y crispadas.

The End.

Apéndice, para los suspicaces de siempre: El Principal era un masculino de 40 años, estado civil ignoto, entrado en circunferencia, fumador en cadena, peinado con Alerta, tipo no achatado, evidentemente abusó mucho de la cama solar, a menos que haya sido natural. Afirmó ser oriundo de Isidro Casanova, y quejóse el mismo de no tener transporte para trasladarse a su domicilio dada la alta hora de la noche y refirió que el móvil no lo podía transportar por cuestiones de jurisdicción.

domingo, 16 de agosto de 2009

viernes, 17 de julio de 2009

El Gusanito


Adoro descubrir el rastro de las asociaciones libres y frescas de la mente. Mi trabajo en una compañía de gestión de infraestructuras parece algo tan lejano a mi carácter, aficiones, gustos etc... Y sin embargo para mi es como tomar un buen vino. Tiene unas notas profundas y fragantes, que me provocan felices recuerdos. Como por ejemplo cuando alguien se refiere al 'peraltamiento'.

En un caso claro de aceptación irremediable del complejo de edipo más básico, asocio esos eventos a mi padre, un ingeniero civil que como no percibía tan fácilmente cuando era chica y le preguntaba por qué había elegido esa carrera, me contestaba -"¡Porque me gusta!"

Su pasión por caminos y rutas y puentes y autopistas se colaba en la conversación cotidiana. Cuando alguien o algo era muy pesado se refería a eso ó a él como 'acero-cromo-molibdeno'. Nunca pasábamos por una obra vial sin que nos llamara la atención sobre detalles de construcción, con sus nombres específicos. Desgraciadamene mi memoria no es tan buena y no me los acuerdo. Pero el hormigón, el bitumen y otras palabras con sonidos contundentes musicalizaban los viajes en aquel veloz Torino primero blanco crema y luego rojo intenso metalizado en el que recorrímos la ruta 3 o la 14 de punta a punta. Cuando esos viajes llevaban días.

martes, 14 de julio de 2009

"Cuando Faltó El Niño Jorge"


Hace dos semanas partí al Oeste con X, mi coequiper preferido. Objetivo principal: festejar el 4 de Julio al estilo argentino: con un lechón asado en el medio del campo. Con el frío de cagarse y todo. El plan era: salimos de casa, recogemos el puerco, compramos pan fresco, limón para los vodka-tonics, revisamos las gomas y encaramos la ruta 7 y llegar a tiempo para almorzar. Allí nos esperaban A&M, totalmente mimetizados con la pampa bárbara. El pasto seco, los árboles ralos. Llegamos sanos y salvos a pesar de los esfuerzos en contrario del copiloto y su sentido del humor corrosivo. Si no fuera que uno recuerda los verdores estivales parecería un páramo sin remedio.

Almorzamos ensaladas con mini asado para no arruinar nuestro apetito para la noche, nos tiramos un rato al aire libre, que estaba cálido y sin viento y al rato partimos a recorrer. Observamos molinos y aguadas, alambrados y tranqueras, bovinos y ovinos. X se entretuvo, cual púber, tirándole zapallitos silvestres a los toros que pacían con absoluta parsimonia, aparentemente descansando de varias fechas de trabajo intensivo. Falta decir que éstos se mantenían inmutables a los ataques vegetales del ½ gringo.

Como manda la vida rural, después de las tareas debidas, pasamos a visitar a los vecinos: tomamos el té en lo de la tía ET que cumplía años, ella siempre tan jovial y hippie a sus flamantes 70, y después a tomar unos mates a lo de Lopardo, ése sí gringo 100% pero de las pampas, octogenario, de ojos azul hielo, menudo, vital, y cuyo único signo senil es un brazo medio duro seguramente de alguna rotura mal arreglada. Me dijo al verme bajar del auto 'No ha perdido la pinta, niña Cosima'.

A sabiendas del éxito seguro de la técnica de conseguir recuerdos de este lado de la familia, le hice la pregunta del millón: "¿Durante cuánto ha trabajado con ellos?" Y empezó a contarme historias inefables y no tanto y más antiguas que inclusive las recordadas por mi madre o contadas por mi abuelo, que bien se cuidaba de no contar las historias desaliñadas... Oír sus relatos de las dos o tres generaciones sucesivas me hizo valorar la senectud, su segura riqueza. Nos fue contando cómo se fueron articulando las sucesiones hasta el día de hoy. En el caso de los dueños de casa fue 'Cuando Faltó el Niño Jorge', ese hermano con epilepsia y algo lento de mi abuelo, de una bondad extrema. Murió inocente, a una edad provecta.

sábado, 6 de junio de 2009

Mangos For Breakfast


Después de una temporada tenebrosa, el otoño esta haciendo lo suyo conmigo y después de que se me pase este resfrío creo que ya me sentiré yo misma de nuevo.

Por de pronto esta mañana tuve una inspiración. Me voy a comprar una remera como esta y me la voy a poner para ir a trabajar.

todos tenemos los pies de barro. Solo que algunos no lo saben y actúan como si todos los demás fuéramos imbéciles.

La gratificación esta en poder verlo.

martes, 2 de junio de 2009

El movimiento se demuestra andando


Mi estado se parece a una densa neblina interior que ciega todo lo que no esté inmediatamente debajo de mi nariz, de mis ojos, mucho más allá de la punta de las yemas de mis dedos o todo aquello que no sea indispensable y totalmente necesario. No encuentro motivación ni energía para encarar la escultura o la pintura, el canto o escribir un poco, el yoga. Sólo apenas la vida social indispensable para no transformarme en una total misántropa. Mucha taciturnidad. Bastante dificultad para comunicarme. Quizá este estado sea el que reflejan mis dos sueños recurrentes más antiguos: ese donde tengo alfileres en la boca como si fuera un alfiletero (y no me dejan hablar) (¿porque sino hieren?) y el sueño que soy un monstruo mutante, igual que todos los demás, pero los demás mutan en grupos homogéneos y yo no me parezco a ninguno.

No sé si quiero todavía disipar la bruma algo morbosa y mirar para adelante y también para atrás. No se si ya reuní suficientes fuerzas. Me parece que me falta un poco.

Pero hace un par de días me siento sensiblemente mejor. ¿Será? El Otoño casi siempre me sienta bien. Sobre todo si es soleado.

miércoles, 22 de abril de 2009

Full Circle


Como dice Mixmi, cuando una persona muere, las otras ocupan su lugar. No sé a quien cita, si acaso. Pero hoy seguí un impulso más o menos irracional, como casi siempre sucede cuando hago cosas buenas, y llegué a casa despues de un día demasiado largo de trabajo, en el cual consumí tanta adrenalina en la primera hora del día, que se me hizo casi insoportable.

Llegué a casa, entonces, abrí la heladera (esa que mi querido amigo P. me heredó forzosamente cuando se fue a vivir a Londinium) y saqué los 2 (?) kilos de ciruelas, los puse en la olla de presión (también legado de P.) la llené de azúcar y agua y así cerró el círculo aquel que empezaba "cuando sea vieja quiero ser como mi abuela", aquella abuela que todo lo que tocaba lo transformaba en algo bello o útil más siempre maravilloso.

Veremos si sale compota, mermelada o dulce. El resultado es lo de menos.

jueves, 16 de abril de 2009

Riada

Pareciera que las aguas se van aquietando. Fue demoledor. Nunca me sentí así, o casi. Las obligaciones de la vida lentamente nos fuerzan a volver a poner los pies sobre la tierra.

Una sola cosa tiene positivo el dolor de lo inexorable. Y es la íntima convicción de que hay cosas que no son más para siempre. Nunca volverán.

Me llevo mejor con la certeza que con la duda.

sábado, 21 de marzo de 2009

Feliz Cumpleaños

http://www.youtube.com/watch?v=i0KRUGGajto

sábado, 14 de marzo de 2009

Hoy tiré viejas hojas/de esas que hablaban del pasado....

Ayer fuimos una vez más a la casa de nuestra madre. El objetivo buscar documentos y avanzar en empezar a vaciar la casa. Todo transcurrió fluidamente hasta que me topé con el cajón del material de traducción. Era una traductora pública y había trabajado en grandes empresas, casi todas industrias bastante pesadas y duras, desde dragado de puertos, hasta centrales nucleares, pasando por un mundial, varios estudios de abogados, lineas aéreas, agencias de noticias internacinonales...

Me tomó por sorpresa encontrar, en la pila de glosarios, un cuaderno con notas manuscritas. Toparme con su caligrafía alta, algo apretada, un poco torneada, orgullosa y esmerada, fue como si me hubiese caido un meteorito en la cabeza. Quizá asociaba a mi madre a la traductora, por sobre todos sus otros roles de madre, esposa, amiga (de los demas), persona sociable, etc. etc.

Creo que la definió su manera de entregarse a su vida con pasión y sentido de la tragedia abrevadas en su amado Wagner y sus obras. Muchas veces pienso que era una persona que difícilmente se la pudiese considerar indiferente. Se arrojaba con pasión a las cosas que encaraba. A su trabajo, a la risa, a cuidar a su marido enfermo y convalesciente como si fuera una heroína de las peliculas del año 5O - como esas enfermeras que curaban a los soldados de guerra con un sentido muy romántico del amor y del dolor. Creo que la definió su honestidad. Brutal. Radical. Extrema.

domingo, 8 de marzo de 2009

Generation Next

Asado en lo de Mixmi.

Sol, viento, pajaritos.

R. (14) revisa mi cartera como es habitual, y yo la dejo porque yo misma lo dejé de hacer cuando ya era grande y ya no daba.

Pesca el celular, lo observa, agarra la bolsita de cosmeticos, se mira en el espejo de dos caras y dice "Uy, tiene zoom!"

martes, 17 de febrero de 2009

El Resto de Mi Vida está empezando

Y bueno. Tengo el corazón lleno de agujeros, pero acá estoy retomando algunas cosas.

Vacaciones pocas y a cuentagotas y sin mucho disfrute o diversión. Sí algo de descanso. Y estoy a punto de revolear al shrink. La verdad me rompió las pelotas con su afán de decretar que el duelo no puede durar más de 6 meses. Muy poco humano. O claramente no sabe de qué habla.

En fin. Retomando los recuerdos gratos y el primer objetivo de este blog que es consignar algunos recuerdos sobre todo de nuestro padre, ya que hay pocos y se valoran entre mis hermanos menores y mis sobrinos que no lo conocieron.

Las cosas que más me gusta recordar era cuando lo acompañábamos a hacer las cosas que más le gustaban a él. Comer y andar a caballo creo que estaban en tu top 5.

Me gusta acordarme cuando nos pasaba a buscar por el colegio y nos levantaba con uniforme y 'valijas' (en esa época no había mochilas) y agarrábamos la ruta 2 con destino a Lobería, ese nombre tan evocador que provocaba unas imágenes no sin temor. Parábamos en Al Ver Verás (y qué se suponía que teníamos que ver, todavía me pregunto, como entonces...) Llegar de madrugada al campo. Hacía frío inesperadamente. Había neblina. Todos dormían y para no despertarlos dejaba los faros del auto prendidos hasta que encontrábamos las puertas de cada cuarto, aquellos que prolijamente se abrían a la galería en U, rodeada de hortensias, rosas, santaritas y jazmines. Era una felicidad despertarse la mañana siguiente oyendo los pasos de papá caminando en sus alpargatas viejas usadas como chancletas, pululando por las galerías, mientras todavía todo el mundo dormía. Me hacía feliz despertarme y encontrarme con las hordas de primos que nos esperaban ávidos. O que iban llegando a medida que avanzaban los días y éstos se volvían más cálidos. Era fabuloso tambien observar que la estación iba cambiando hasta tornarse más fresca y todavía estábamos estacionados en la antigua estancia. Hasta nos llegábamos a aburrir despues de tanto tiempo veraneando. Ahora ya no se usa el término veranear, porque los más aventajados vacacionan un par de semanas a lo sumo. Recuerdo que mi padre nos decía: 'no se dan cuenta de lo privilegiados que son de poder pasar tanto tiempo de vacaciones en un lugar tan lindo'.

domingo, 1 de febrero de 2009

Pivot


Conversando con mi peor es nada, caí en la cuenta de que este año fue entre nefasto y funesto.

Se murió mi madre.

Mi amigo del alma A., se volvió a la madre patria.

Mi primo del alma C. se volvió a país del norte.

Mi primo del corazón, R., pateó el sulky y se fue al Caribe a vivir.

Y ahora, para colmo de los colmos, mi amigo del alma, mi corazón compañero, la luz de mis ojos y mi angel de la guarda pateó la moto y se va con la rubia Albión.

Como para no estar en una crisis ciática. Lo mínimo que me puede pasar. Y todo esto, casi sin vacaciones. Practicamente.

Tengo tantas cosas en la cabeza que no sé por dónde empezar a escribir.

Bueno, digamos que habiendo transcurrido el primer mes de un nuevo año puedo dar por comenzada la temporada bloggistica y empezar a desagotar. Claro, siendo la principal motivación la necesidad de metabolizar algunas cosas so riesgo de reventar en mil pedazos.

martes, 13 de enero de 2009

Atolladero

No sé para dónde encarar.

A dónde me iré.

Qué haré.

Dónde lo haré

Linda forma de empezar un año.

Aunque el año la verdad es una convención a estos efectos totalmente irrelevante. Entre el 30 de diciembre hoy, la única diferencia es que ya estuve en las montañas, en el mar, que trabajo poco y duermo poco también (mi vecina continua con su vertedero), se me volvió a abombar el piso, y todo el mundo (eso sí) está de vacaciones.

martes, 30 de diciembre de 2008

Volveré


Ya no sé si voy o vengo. Mejor me tomo unos días. Me llevo un ¿mensaje? que ví hoy.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Cabeza (¡de chorlito...!)

Esta mañana escuché una canción que me encanta y que ejemplifica perfectamente una cosa que me ha pasado seguido. Y que me hace dudar entre la humillación y la carcajada.

Creo que más vale reír que llorar.

Acá va la primera de la que espero que sea una serie risible.

Años atrás trabajaba en un banco y había un pasante estadounidense. Como siempre me gustó mucho el inglés y la música, siempre tengo alguna canción tocando en el fondo de la mente. Un día seguí mi impulso (como casi siempre) y lo llamé al yankee para preguntarle qué quería decir una frase de una canción 'give head'. El tipo quedó totalmente turbado, y yo en mi ignorancia no entendí... hasta que me contestó "oral sex"

Voilá:

martes, 2 de diciembre de 2008

Parnasito

Media luna atrás estuve en el ranchito que nuestra madre supo construir en lo que entonces era el medio del campo y que luego devino en ghetto moderno.

Regué con fruición como quien intenta a través de un signo improbable afectar otro hecho de la vida. Aún a pesar de las dudas, me sentí mejor. Empecé a encarnar aquel consejo del catalán que me mandó unas líneas tan bien ponderadas y a las cuales me aferro en busca de consuelo. "Tu consuelo en su ausencia puede ser pensar que, desde ahora, ella vive en ti, que tú la vas a sentir como parte de ti misma, que todo lo quella era te lo transmite a ti, para que tú lo cuides y lo transmitas"

lunes, 1 de diciembre de 2008

A Mí la Lluvia (Gracias otra vez más Antonio)

Si me pidieran una lista de adjetivos que describiesen cómo me siento, incluiría estos:

confundida
alienada
cansada
estresada
cansada
dolorida
cansada
aburrida
paralizada
indiferente
aislada
disociada
aturdida


¡Pero qué lindo combo!

sábado, 8 de noviembre de 2008

De Dónde Venimos

(1) Mi bisabuela regia y sus primeros muchos bisnietos - mis primos, en el Parnaso.

(2) Mi abuela y sus hermano - mis tíos-abuelos.

(3) Creo que es el abuelo de Solitario, ¡disfrazado de un Papá Noël rural hace muchos pero muchos años!





miércoles, 5 de noviembre de 2008

Mocasines de potro y ciervo en Bancalari

Mi padre era una persona feliz. Disfrutaba de la vida, de sus cosas simples. Había heredado de su familia materna un amor a lo dionisíaco. Los que lo rodeaban, lo adoraban casi con arrobo místico. Tocaba la guitarra, era simpático, seductor, elegante, educado, tenía unos ojos entre azul y celeste que encandilaban a las mujeres (de a muchas) y era petiso. Y afirmaba que no era más alto porque sino habría sido insoportable por sentirse directamente perfecto. Cuando su madre enviudó a los 44 años con 8 hijos, se acodó a su lado y la apoyó, al menos no provocándole dolores de cabeza. Mi abuela tenía debilidad por él bastante alevosa. Bailaba súper bien, estaba lleno de energía. No le sacaba al cuerpo ni al trabajo, ni a la familia ni a la diversión ni a los amigos. Sus múltiples hermanas tenían por él también una mirada muy admirada. Era la luz de los ojos de toda la familia de primer y segundo grado, creo que sin exagerar.

Cuando tenía 15 años, contaba mi madre, una vez cuando ella iba a bañarse en el mar, soportando apenas la arena hirviente, él se acercó, le ofreció unas alpargatas de cuero de potro cosidas a mano, y le dijo "Un día nos vamos a casar".

Diez años más tarde cumplieron su promesa, después de que mi madre le hiciera verbalizar su condición de 'novios', previos desplantes varios e ida de reconciliación a comer ciervo a Bancalari, cuando Bancalari era un sitio más bien remoto y más bien exótico.

Recién casados se mudaron a un pueblo de Entre Ríos, a donde había que ir en balsa. Mi padre trabajaba por la zona supervisando obras de ingeniería. Allí nacimos los tres hermanos mayores. Cuando nació el tercero nos mudamos a Paraná y cuando yo empezaba 1° grado vinimos a la gran ubre.

Allí nos instalamos en aquella casa que posteé en los primeros post de esta bitácora. Vivimos allí hasta que murió mi padre, yo estaba por cumplir los 18.

La aparición en el blog de Solitario, francamente fue providencial. Mi intención original era relatar recuerdos de la infancia, y medio había perdido el rumbo. Ahora con un comentario, se me prende la lamparita y puedo traducir la intención en acción en pocos segundos. Aunque la verdad es que no tengo todo el tiempo que me gustaría. Y como dice mi lema desde hace como 18 años... lo mejor es enemigo de lo bueno. Con lo cual aquí fue lo suficientemente bueno. Por ahora.

martes, 4 de noviembre de 2008

Time Capsule



Se você disser que eu desafino amor
Saiba que isso em mim provoca imensa dor
Só privilegiados têm ouvido igual ao seu
Eu possuo apenas o que Deus me deu
Se você insiste em classificar
Meu comportamento de anti-musical
Eu mesmo mentindo devo argumentar
Que isto é bossa-nova, isto é muito natural
O que você não sabe nem sequer pressente
É que os desafinados também têm um coração

Fotografei você na minha Roleiflex
Revelou-se a sua enorme ingratidão
Só não poderá falar assim do meu amor
Este é o maior que você pode encontrar
Você com sua música esqueceu o principal
Que no peito dos desafinados
No fundo do peito bate calado
Que no peito dos desafinados
Também bate um coração

jueves, 30 de octubre de 2008

A Little Souvenir of a Terrible Year

Lo que querría decir lo dice ella mejor y más acabadamente:

Omitir el diálogo del principio.

Enjoy

miércoles, 29 de octubre de 2008

Sin Whisky (que no tomo) (aún), ni faso.

El Solitario de Perelandra, comentador inopinado y reciente, bien supo provocar mi pluma (o mi teclado, lo que es lo mismo) pidiéndome que hable de mi abuela.

Mi abuela paterna fue fascinante y entrañable en partes iguales. Era una mujer de estatura justa. Justa para escaparle a aquello de petisa. No era muy alta, no. No sé si era especialmente bella, aunque decididamente era más bella que fea. Tenía unos ojos amarillos y unas piernas macetonas. Era más bien culona y tenía una nariz y labios finitos, todo lo cual heredé. Era una especie de maga que transformaba todo lo que había a su paso. En la famosa estancia que ocupa el lugar de mi parnaso ideal, había frutales, árboles añosos y nobles, una huerta alguna vez, un matorral de boisamberris como les decíamos de chicos. Alguna vez hubo ruibarbo. Ella todos los fines de verano recolectaba en una canasta de mimbre los higos, ciruelas, manzanas, caquis que tanto le gustaban y hacía mermeladas y conservas. Durante horas hervía frutas y azúcares en grandes ollas de puchero en un pequeño office que quedaba en un paso de atrás adelante de la insigne casa con forma de 'U'. Además en el jardín que quedaba en el centro de la 'U' hay un aljibe de mármol blanco, y hierro forjado, con un balde lleno de tacos de reina con cuyas hojas a veces hacía un mojito de mayonesa para ponerle a las tostadas que luego se tomaban 'los grandes' con los copetines. A mi abuela le encantaba el Gancia. Era una mujer que disfrutaba mucho de las cosas aunque era también bastante medida, sobria. Cuando llegaba la temporada señalada se la veía temprano o a la hora del ocaso dando vueltas alrededor de sus rosas. Las podaba, injertaba, fumigaba (con su delantal, sus guantes de cuero, su sombrerito y su calzado ad-hoc). Era algo que se tomaba con mucha seriedad. Y pronto después su vergel compensaba sus cuidados con unas rosas tan lindas como nunca más vi en mi vida. Decían de ella que tenía hormigas en el culo. Y la verdad es que raramente estaba ociosa, a menos que el ocio implicara sentarse con sus queridos a oírlos, hablarles… Derrochaba amor y cariños, aunque también hacía sus brutales diferencias. Creo que conmigo por ser la hija mayor de su hijo mayor tenía una debilidad mal disimulada. Yo francamente la adoraba. Pero sus 30 y pico de nietos la adoraban por igual. Otro recuerdo imborrable de mi abuela era verla andar en bicicleta a la edad que muchas mujeres están muertas, y cuando me pasaba a buscar en su Fitito celeste que, para mí, entonces, era el colmo del glamour.

Antes de que mi abuela viviera en esta famosa casa, su madre, la antigua bisabuela regia, y sus muchos hijos habían vivido y veraneado allí durante muy largo tiempo. Recuerdo que en el cuarto del medio estaba Tío L y su mujer I. Me encantaba verlo al tío L sentado en las sillas de playa que ahora les dicen de director, a la sombra de una Santa Rita ofensivamente fucsia. En el cuarto de la punta, moraba el tío H, con sus camisolas, patines de cuatro ruedas, y amigos actores que para nosotros entonces algo eran extravagantes aunque definitivamente excitantes. Quizá de los hermanos de mi abuela sobresalía la tía MariaK, creo que su única hermana mujer, con quien se complementaban súper bien. Era esta tía muy alegre, le encantaba divertirse, disfrazarse, organizar fiestas, poner mesas con todos los objetos bellos posibles, y siempre alentándonos a disfrutar de las cosas 'mientras haya'. Muchos veranos me mandaban a su casa en un campo vecino, con el pretexto de que estudiara historia con mi prima su nieta de mi edad, yo vaga y ella medio tronca. Mi abuela tenía en común con sus hermanos una cierta facilidad y felicidad de vivir, en un sentido que hoy para mí es casi extraño. Cuesta encontrar gente que viva tan bien, tan en armonía con todo, en una vida tan luminosa, llena de color, perfumes, sensaciones agradables. Mi abuela solía decir -como en un oscuro e insensato presagio- que tenía miedo de ser tan feliz.

Los veranos eran virtualmente eternos (mi padre nos pasaba a buscar por el colegio el último día de clases, con los uniformes puestos, y nos cambiábamos en el auto camino al campo) donde pasábamos de un campo al de al lado visitando parientes y más parientes. Volvíamos a la civilización, al colegio y a la ciudad prácticamente salvajes, pero habiendo vivido una vida soñada. Fui muy afortunada de haber tenido una infancia así.

Otro lujo privado que teníamos ella y yo eran los domingos en que me iba a dormir a su casa en Buenos Aires, no sé bien el motivo más allá de que a ella le gustaría mi compañía, pero en teoría era porque me quedaba cerca del colegio. Disfrutaba despertarme e ir a desayunar el café instantáneo que en principio, odiaba. Hasta eso provocaba ella.

Hasta aquí todos recuerdos gozosos.

Como la vida es tan rara, unos lustros más tarde todo cambió. Los detalles no los quiero recordar. Mi abuela pareció decir adiós mentalmente, y desconectarse ipso facto, y murió hace poco, después de muchos, muchos años de convalecer de parkinson, demencia senil y otras porquerías.

Sooth My Soul, Mend My Mind

Siempre fui amiga de las ideas rotundas. Este tiempo ya largo que vengo estuchando mucha música escandinava, y escocesa, independiente, que tanto bien me hace al alma, y tanta inspiración me provee, me hace adherir a aquella cita que dicen es de Niestzche, que la vida sin música sería un error.

Por eso me gustaría compartir una serie de mis artistas favoritos. Por si a alguien le copan también. Todo empezó cuando aquel blogger y visitante de mi blog, Roedor, me recomendó varios tipo "The Clientele". Agarré la punta del ovillo y aquí está mi colección Deluxe Top Max Hop Pep Hip:

Ane Brun
Hanne Hukkelberg
Sinta Nordenstram
Thomas Dybdahl
Jens Lekman
The Whitest Boy Alive
Erlend Oye
Kings of Convenience
Sondre Lerche
Keren Ann
Alexi Murdoch
Ed Harcourt
Nick Drake
PJ Harvey
Estelle
Imogen Heap
José González
Benjamin Biolay
Nouvelle Vague
John Martyn
Emilia Torrini
Feist
The Radio Department
Cat Power
Phoenix
Teitur
Gorky's Zygotic Mynci

Qué raro. Yo pensé que mi blog iba a ser basicamente una descarga neurótica y se podría decir con bastante propiedad que es de música. Lo bueno es que para mí tiene sentido, ya que cada canción que posteé, cada alusión que hice, cada cita, cada nota, estaba en perfecta consonancia con aquella cosa que no podía expresar acabadamente. Como me sucede tan a menudo. Y como dice ese www.astro.com que se me ha dado por visitar, y que describe la dificultad (o al menos la sensación) de comunicarse de los de mi signo, ascendiente, etc.

martes, 28 de octubre de 2008

Aprendiendo a Bailar II

Esta es otra de las piezas que surcaban los veranos estivales en la vieja estancia con olor a rosas donde aprendí a fumar, bailar, y todas las cosas chanchas a una tierna edad.


lunes, 27 de octubre de 2008

Aprendiendo a bailar

Qué vueltas tiene la vida. Y lástima que tengamos (al menos yo) bastante mala memoria.

De mi infancia quizá el recuerdo más grato - dentro del capítulo de las vacaciones en el campo - eran las fiestas del polo que se hacían a fin del verano, cuando iba terminando la temporada.

En aquellas fiestas se daba cita lo más granado de la zona sur-bonaerense-costera. Todos nos emperifollábamos con pantalones de hilo, soleros de diseños a lo Emilio Pucci, sombras verdes y celestes. Los hombres con pantalones blancos y mocasines sin medias, camisas rosas o de colores infrecuentes, ricos perfumes, vasos de cristal con hielo, copetines, música, guitarreadas, bailes y cielos estrellados. Y por supuesto la fragancia de las rosas cuidadas con tanto amor por nuestra abuela.

En esas ocasiones los 'grandes' nos dejaban disfrutar por un rato de aquellos saraos. Por un rato. A una 'hora decente' nos mandaban a la cama, orden que porsupuesto ignorábamos religiosamente, para ocupar puestos atrás de las columnas, laureles, y otras plantas. Antiguamente nos apostábamos en la buhardilla y espiábamos por las rendijas del piso de madera cómo las parejas jóvenes se besaban, ante la aprobación de las parejas más grandes (aunque no delante de los chicos).

Todavía hoy cuando escucho canciones como ésta, una fuerza invisible y poderosa me retrotrae en las décadas y me inunda un placer no pequeño.


martes, 21 de octubre de 2008

Para muestra basta un botón.

Hoy fui protagonista de un fallido tan alevoso, que me reí de mí misma hasta casi arrojar las entrañas.

Tengo este amigo, llamémosle Wolfi. Aunque tiene también nombre de ángel. Si bien vivía en mi mismo edificio cuando yo tenía entre 18 y 25 años más o menos, no lo recuerdo de esa época. Por las vueltas de la vida, terminé trabajando con él. De aquella época recuerdo su brillante mente y su agudeza, como así también su sarcasmo y su cualidad astringente.

Con motivo de la muerte de mi madre, me mandó un mail cuyo asunto anunciaba 'No sé qué decirte'. Me dijo que quería verme. Le dije que más adelante, que no estaba de ánimo para socializar. Esta mañana temprano me manda de nuevo un mail:

Él: ¿Almorzamos hoy? ¿En el Sushi Club a las 13:15 hs?
Yo: ¡Acepto!

Si bien él contestó 'nos vemos' yo elegí inconscientemente leer de nuevo el texto que había puesto originalmente en el asunto ('No sé qué decirte') y le repliqué:

Yo: ¡No se requiere respuesta! Nos vemos ahí. Ya me hiciste reír. Y no es muy fácil estos días.
Él: 0k. No te respondo más.
Yo: Me colgué. Volví a leer lo de ‘no sé qué decirte’ del asunto y pensé que me habías contestado eso. Ando en modo condicional. Soy inimputable
Él: No quiero contradecirte.

Creo que queda clarísimo que si no fuera porque ya está tomado, sería la horma de mi zapato.

jueves, 16 de octubre de 2008

Constipación y Concordia

Tengo un hueco en el trabajo y un corcho en el corazón. Cuando tengo ratos en que amaina el trabajo me inunda una marea de pesar que no logro metabolizar. Siento que no me dejan hacer mi duelo. Que la vida continúa. No se suspende como debería, de haber perdido a alguien tan vital, central. Todo continúa. Es más, te presiona y te arrastra como una riada. Y yo quiero llorar y llorar hasta que se me acaben las lágrimas. Pero no me dejan y tampoco me sale. Tengo una pena encerrada que me hace juntar una presión insoportable.
Qué cara es la falta de ataduras.
Qué importante la concordia con los que amo.
Todo pasa.
Pasará.
Pero todavía no.

viernes, 10 de octubre de 2008

Para Mixmi y todos los que lo miran por Blogger



Y de paso, Mixmi, si querés llorar, llorá.
Ne me quitte pas
Il faut oublier
Tout peut s'oublier
Qui s'enfuit déjà
Oublier le temps
Des malentendus
Et le temps perdu
A savoir comment
Oublier ces heures
Qui tuaient parfois
A coups de pourquoi
Le coeur du bonheur
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas


Moi je t'offrirai
Des perles de pluie
Venues de pays
Où il ne pleut pas
Je creuserais la terre
Jusqu'après ma mort
Pour couvrir ton corps
D'or et de lumière
Je ferai un domaine
Où l'amour sera roi
Où l'amour sera loi
Où tu seras ma reine
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas


Ne me quitte pas
Je t'inventerai
Des mots insensés
Que tu comprendras
Je te parlerai
De ces amants là
Qui ont vu deux fois
Leurs coeurs s'embraser
Je te raconterai
L'histoire de ce roi
Mort de n'avoir pas
Pu te rencontrer
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas


On a vu souvent
Rejaillir le feu
D'un ancien volcan
Qu'on croyait trop vieux
Il est paraît-il
Des terres brûlées
Donnant plus de blé
Qu'un meilleur avril
Et quand vient le soir
Pour qu'un ciel flamboie
Le rouge et le noir
Ne s'épousent-ils pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas


Ne me quitte pas
Je ne vais plus pleurer
Je ne vais plus parler
Je me cacherai là
A te regarder
Danser et sourire
Et à t'écouter
Chanter et puis rire
Laisse-moi devenir
L'ombre de ton ombre
L'ombre de ta main
L'ombre de ton chien
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas.

ó en Castellano:

No me dejes
Hay que olvidar
Todo se puede olvidar
Lo que ya se fue
Olvidar el tiempo
De los malos entendidos
Y el tiempo perdido
Para aclararlos
Olvidar esas horas
Que mataban a veces
A golpes de porqués
al corazón de la felicidad.
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes
Yo te ofreceré
perlas de lluvia
venidas de países
donde no llueve.
Yo escarbaré la tierra
Hasta después de mi muerte
Para cubrir tu cuerpo
De oro y de luz
Yo haré un reino
Donde el amor será rey
Donde el amor será ley
Donde tu serás reina.
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes
no me dejes
Yo te inventaré
Palabras locas
Que tu comprenderás
Yo te hablaré
De esos amantes
Que han visto por dos veces
Arder sus corazones.
Yo te contaré
La historia de un rey
Que murió por no haber
Podido encontrarte.
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes
Se ha visto a menudo
Resurgir el fuego
Del antiguo volcán
Que se creía demasiado viejo.
Existen tierras quemadas
Que dan más trigo
que un mejor abril
Y cuando viene la noche
para que un cielo arda
El rojo y el negro
¿Acaso no se unen?
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes
no me dejes
No voy a llorar
No voy a hablar
Yo me ocultaré
Para mirarte
bailar y sonreír
Y escucharte
cantar y después reír
Déjame volverme
La sombra de tu sombra
La sombra de tu mano
La sombra de tu perro
No me dejes,
no me dejes,
no me dejes,
no me dejes.


http://es.wikipedia.org/wiki/Ne_me_quitte_pas

jueves, 9 de octubre de 2008

Papote/Tisoler Barbudo

Hoy hacen 30 años de la muerte de nuestro padre. Era muy chica cuando murió y mis recuerdos a veces se desdibujan, pero me gusta recordar, entre otras cosas, su predisposición dionisíaca y su amor por las palabras.

Le gustaba usar la forma tipo 'alégrome mucho', y palabras para mí en aquel entonces, viejas como por ejemplo, decirle capa de goma al impermeable, cartera a la billetera, y otras. A su primogénita, por ejemplo le gustaba llamarla 'manzanita', 'mi rubia peroxyde', entre otras.

Además se murió el mismísimo día que Jacques Brel, me vengo a enterar.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Elecciones


Hoy mientras intento ponerme en orden con el trabajo y trato de involucrarme con temas que no me pueden importar menos, aunque trato de hacerlos igualmente bien, me llegó al escritorio, de regalo por mi cumpleaños, una orquídea blanca.

Siempre coqueteé con tener una orquídea blanca aunque; como me pasa con los relojes y con los hombres, elijo tanto que no me decido.

¿Será una señal?

(Cómo me encantaría creer en las señales, pero en este estado, ¿no sería muy beneficioso para el alma hacerlo? Sí.)

martes, 30 de septiembre de 2008

Mamá


Dejó cuatro hijos, dos hijos políticos, cinco nietos, muchos amigos, tíos, primos, parientes lejanos, y una legión de amigos y amigas que penan su partida.

También dejó un balcón ahíto de flores.

No se olvidó nada.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Se Fue Para Siempre

El viernes, mientras trabajaba, me llamó mi hermano más grande con urgencia. Los cuatro nos dirigimos tan rápido como pudimos, y no llegamos a verla una vez más con vida. Nos hicieron esperar. Lloramos. Soportamos el golpe juntos. No quiero recordar o relatar detalles.

Me gusta pensar que el día 26, el día anterior al 27, que era el día que cumplía años nuestro padre, él la vino a buscar para festejar juntos de nuevo, después de 30 años exactos. Me gusta pensar que quizá podrían estar tomándose unos gin&tonics bailando boleros al son de Tito Puente, o la Sonora Matancera. Amarraditos. Como los ví tantas veces cuando me levantaba para ir al colegio, y ya con el uniforme y debidamente desayunada, bajaba a despedirme antes de irme a clase, y los encontraba bailando lento a las primeras horas del día, estirando una velada magnífica hasta lo increíble.

sábado, 27 de septiembre de 2008

lunes, 22 de septiembre de 2008

Las vueltas de la vida

Hace unos años, en mis años mozos, quemé las naves y me fui a vivir al interior a trabajar en un colegio que se abría como profesora de arte. Me habían dado todas las horas disponibles. Allí partí a la aventura, con mi flamante título y con menos calle que Venecia. A poco me di cuenta que si bien me había ido muy bien con las materias pedagógicas odiaba enseñar, en el aspecto de que no tengo la paciencia para acompañar el proceso de aprendizaje. Además ya hacía varios años que trabajaba en empresas y tenía otro 'look'. En eso un grupo de emprendedores había comprado dos radios emblemáticas y las estaban relanzando (se avecinaban los 90) y buscaban a alguien como yo. Fue uno de los trabajos más divertidos que hice en mi vida (¿¡qué digo?! EL MAS DIVERTIDO). Allí en teoría era la secretaria del directorio de la radio, pero traducía los programas de Casey Kasem (el American Top 40), grababa avisos para AM (Planchas Silmir - con la musica del tango ... 'planchar es un placer') y hacía de intérprete en la temporada del Rally y del Motocross en las sierras.

Muy cercano a todos era Emeterio, quien representaba bandas de cuartetos top - De la Mona Giménez para abajo. Emeterio a.k.a. Farías, y su ad láter 'El Chaucha' Siempre me querían hacer cantar. Yo lo consideraba muy por debajo de todos mis niveles existenciales y siempre les eché flit.

hoy en día, muchos pero muchos años más tarde, me arrepiento, y me pregunto por qué fui tan cobarde y cagona y al menos no lo intenté. Quién sabe qué habría pasado. Cuanto menos una bailantera más fallida. Cuanto más... las opciones habrían sido casi como insospechadas.

Un pensamiento me recordó esta canción, y la canción todo lo ut supra. Enjoy